lunes, 26 de abril de 2010

Entendiendo el supermercado en 3 simples problemas

Empiezo por poner en el fondo del changuito las cosas más pesadas (pack de leches, carbón, gaseosas) y luego recorro el supermercado en busca del resto de los artículos de la listita, sea esta física mental o aproximada. Aquí aparece el primer problema: las leches, las gaseosas y el carbón, no compartes góndolas y pueden llegar a estar a 150 metros entre sí.

Cuando llego a la línea de caja, me veo obligado a poner primero sobre la cinta las cosas más livianas, porque quedaron arriba del changuito (ver párrafo anterior para entender porqué) entonces tengo un segundo problema: cuando tengo que poner las bolsas con los productos de nuevo en el changuito, tengo primero las bolsas con cosas livianas y al final las cosas más pesadas.

Resuelto el entuerto de las bolsas en la línea de caja (ver párrafo anterior), entuerto éste que por lo general requiere la participación de un segundo changuito, llego al auto con los productos en su bolsa, listos para ser "acomodados" en el bául del auto y llegar así a destino. He aquí, el tercer problema: nuevamente están arriba los productos más frágiles y dudo que sea una buena idea llenar el piso del bául con verdudas, lácteos y huevos para después acomodarle arriba 8 leches, 4 cocas de 2 1/4 litros y una bolsa de carbón.


Hace falta acaso algún argumento más convincente que los anteriores para que en los supermercados empiecen a acomodar las cosas en las góndolas por tamaño, peso y fragilidad en vez de preocuparse porque los lácteos estén todos juntitos?

Tal vez comprar por internet me impediría vivr con este sufrimiento, pero sin dudas me traería otros tantos. La solución más viable que encontré por ahora es hacer las compras con 2 changuitos, uno para los "frágiles" y otro para los "heavys".
Si esta es la mejor solución, no quieran saber cuáles fueron descartadas.

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viernes, 23 de abril de 2010

Una golondrina no hace verano

Sabés quiénes me rompen mucho las pelotas?

Los chabones que tienen el pelo más o menos largo, se hacen un rodete y creen que se convierten AUTOMATICAMENTE en Gastón Gaudio.


Claro, porque el Gato se comió a 9 de las 10 minas más lindas del planeta solo por el rodete, no?

Hay que ser boludo, eh...

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Nuevo record: 4 al hilo

Llamé al seguro del auto para hacer una consulta muy sencilla, pero tuve la mala suerte de que me atendiera Juan.

Juan leyó mal algo de la pantalla o simplemente asumió algún dato que preferió no preguntarme. "No se puede Sr., porque su auto está prendado(*)", lanzó. Intento #1.

"No, mi auto no está prendado", le contesté mansa y firmemente.

Juan, en su intento por convencerme número 2 "Seguro que no tiene prenda?".

"No, no tiene ninguna prenda, Sr.". Todavía mansa y firmemente.

Intento #3: "Su auto no está prendado?", preguntó Juan asombrado como un mago que saca un 3 de trébol y el ayudante dice "Pero la mía era un Rey de Corazones, eh".

"No...". Pensé para mis adentros "me lo preguntaste 3 veces, papi..."


Entonces, superó todas las estadísticas conocidas y volvió a la carga "Sr. su auto no tiene prenda? Seguro?".

Mi respuesta solo incluyó la parte firme, pero abandonó lo de mansa "No tiene ninguna prenda, ¿me lo pensás preguntar muchas veces más?"
"Bueno, Sr.... le hice una pregunta nada más", ensayó Juan tímidamente.
"No, no me hiciste una pregunta: me hiciste 4 veces la misma pregunta y yo te contesté 4 veces lo mismo. Cuánto tiempo más vamos a seguir con esta pelotudez?"


Sorry Juan, mi paciencia tiene un límite de 3.


(*) Auto prendado = todavía lo estoy pagando o saqué un préstamo y lo puse como garantía.

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martes, 20 de abril de 2010

Prohibido salivar, sacar los brazos por la ventanilla y cagarse en los demás en época invernal

Igual que cuando hay una cola y la gente que necesita atravesarla elige hacerlo siempre por delante mío, en todos los viajes en subte se sienta al lado mío una desquiciada que en vez de sacar un libro o la revista Ohlalá! o mensajear frenéticamente a una amiga igual de idiota, decida sacar un esmalte para uñas.

¿Qué le pasa en la cabeza a las que se pintan las uñas en un medio de trasnsporte público?

Apoya una mano en la cartera, agita el frasco, se escucha el clásico claclá-claclá y lo destapa sin ninguna vergüenza para empezar a pintarse las uñas como si estuviera en una paqueta peluquería de su barrio.

Las mujeres parecen tener una hormona que las inhibe de la alucinación cuando están expuestas al olor del esmalte para uñas, hormona que quizás también esté involucrada en cagarse olímpicamente en la hora, el lugar, la cantidad de aire disponible y los demás habitantes del Universo al momento de pintarse la punta de los dedos.


A pesar de sufrirlo, nunca me animo a decirle nada... sé que me va a mirar mal, probablemente me conteste con un insensible "qué te molesta?" y continúe como si nada.
Tal vez lo cierra pero seguramente murmure durante el resto del viaje: "la última, ahora una no se puede pintar las uñas tranquila... será posible...".
Pienso en la posibilidad de que una loca de estas me de vuelta el frasco en la cabeza y me descompongo de los nervios.

Ante la imposibilidad de la palabra, recurro al poder mental y trato de modificar su incoscientemente su cerebro para que revierta su accionar. Cierro los ojos, la miro de reojo y pienso fuerte "Ojalá se te corra, conchuda."

Por ahora no dio resultados, pero no pierdo las esperanzas.

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martes, 13 de abril de 2010

Traveller Sugus

No creo que exista ser humano que no haya sufrido alguna vez el abuso de un kioskero o supermercadista oriental que ante la falta de monedas resuelva el entuerto con caramelos a razón de un Sugus cada 10 centavos.

Quiero hacer pública la buena leche de la cajera de mi supermercado oriental de cabecera: no tenía monedas y me dio 2 Sugus azules (primer gesto noble) pero me advirtió "cuando vuelvas, si no tenés monedas, te acepto los caramelos".

Seguramente pase lo mismo que con los envases, que los tiro a la basura y nunca los cambio por el importe correspondiente, pero es un bonito gesto de parte de la Srita.


No sé qué pasaría si le caigo con 240 sugus variados para comprar un paquete de salchichas ni tampoco entiendo exactamente si todos los gustos valen lo mismo.

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