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jueves, 24 de febrero de 2011

Mea culpa

Hay días enteros en los que no hago NADA en el laburo. Pero nada, eh.
No, no es que estoy sentado en una silla mirando por la ventana.
Hago cosas, pero no del laburo que tendría que hacer.


Esos días agradezco que no soy el que tiene que prender y apagar una central atómica.
O Barack Obama.





No sé para que se inventó el televisor a colores con lo bien que se vive la vida en blanco y negro

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miércoles, 26 de enero de 2011

100 caciques por cada indio

Al menos a mí, no me dan las cuentas. A cada uno que le preguntás de qué labura te contesta algo como "Soy el responasble de todo lo que tiene que ver con..." o "Yo manejo el área de...

¿Qué anda pasando, muchachos? ¿Somos todos jefes ahora?

Por suerte la mayoría pisa el palito y en la conversación menciona al jefe de su jefe, de su jefe. Pará un cachito: tener 3 jefes (y que ninguno de ellos sea el CEO) te convierte a vos en el cadete. O "el máximo responsable de todo lo que tiene que ver con la mensajería y el ensobrado" si preferís.

No jodamos.

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lunes, 13 de septiembre de 2010

Jet Lag

Escuché de gente que volvía de sus vacaciones un lunes a las 9 de la mañana y se iba directo a trabajar.
También conocí gente varada en aeropuertos y luego se veían obligados a volver a sus tareas sin tiempo de cambiarse ni reemplazar la valija por el portafolios.

Lo que nunca había visto, hasta hoy, es que alguien vuelva de vacaciones en un vuelo que llega a las 2 de la mañana y caiga a la oficina a las 10 con la mochila, las zapatillas embarradas y la cámara de fotos en la mano.

No tiene explicación.
Salvo que seas un pelotudo, claro. Eso siempre lo explica todo.

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lunes, 30 de agosto de 2010

Testamento

Me levanté de la siesta con un dolor de cabeza más fuerte que el que tenía cuando me acosté y se me ocurrió tomarme la presión. Estaba alta, 14/8.
La primer pregunta para hacerse es quién tiene a mano un tensiómetro cuando le duele la cabeza, quién se toma la molestia de usarlo para ver qué onda y quién realmente sabe cuánto es alta y cuánto es normal.

La respuesta a todas las preguntas, contestas en una misma persona: io.

Me puse el traje de hipocondríaco (siempre lo tengo a mano por una emergencia de este tipo), le comuniqué la situación a la persona más cercana y seguí adelante con lo que la vida tenía planeado para mí.
3 horas de shopping después la cabeza aún me latía con fuerza y volví a tomarme la presión: había subido a casi 15/9. No hace falta ser cardiólogo para darse cuenta que eso no puede ser bueno, alcanza con saber contar.

Hice rápidamente las cuentas y estimé que a esa tasa de crecimiento, debería reventar al cabo de 24 horas. No podía esperar tanto tiempo para ratificar o descartar mi teoría y en caso de ratificarla no iba a poder disfrutar el triunfo.

El traje de hiponcodríaco fue adornado con los accesorios de víctima que hacen juego, volví a comunicar las circunstancias (ahora ya era por si me moría en los próximos minutos) y carné de la obra social en mano, llamé a preguntar dónde era la guardia más cercana.
En el teléfono de Urgencias me atendió Santiago.
Vacilé, claro, en la conveniencia de llamar al teléfono de Emergencias - RIESGO DE VIDA pero consideré que aún faltaban unas 6 horas para necesitarlo.

Los intercambios de rigor, que la edad, que el teléfono, que el número de afiliado, que qué le pasa. Cuando dije presión alta,
el bueno de Santiago me sugirió cambiar la visita a la guardia por un médico que viniera a mi domicilio. Insistí en que no era necesario y Santiago insistió más aún. Noté que la situación lo alarmó, imaginé que mientras mantenía el teléfono con una mano ya se había levantado de su silla y agitaba los brazos para llamar la atención de un equipo especial para casos extremos y empecé a buscar la mortaja entre las perchas del placard a la vez que aceptaba su oferta.

Me bañé con agua muy caliente porque recordé que cuando me siento bien eso me hace bajar la presión y sentirme mal. Como aún no habían tocado el timbre, aproveché para afeitarme.
Mentalmente había ubicado las pantuflas, el pijama más bonito y el necesaire que me parecía más adecuado para la inminente internación porque desde mi punto de vista no había final alternativo. Sí, claro, la muerte, pero para eso no necesitaba prepararme: vendría la parca a llevarme sin intermediar anuncios, advertencias ni preavisos más que los 15/9 de presión que ya debían estar mucho más altos todavía.

Media hora después del llamado llegaron los médicos (no 1, 2 médicos), bajaron de su ambulancia (repito AMBULANCIA) y subieron rápidamente con sus enormes cajas llenas de antibióticos y anzuelos en una (la caja es la misma que usan para pescar) y seguramente un desfibrilador portátil en la otra.

Mientras uno me distraía y me preguntaba detalles de mi día para saber si había pasado de buena manera las últimas 24 horas de mi existencia, el de uniforme celeste me tomaba la presión. La respuesta nos sorprendió a todos cuando anunció 11/7.

Tímidamente esbocé la posibilidad de que el baño haya sido la solución a todos los problemas, alternativa que no fue bien recibida por quienes dedicaron 10 años de su vida a estudiar los males que aquejan al ser humano en materia medicinal y sus soluciones. Solventado el breve incidente diplomático, continuamos con nuestra rutina de paciente-doctor.

Ahora, el otro brazo: 12/8. Es lógico, "porque está más cerca del corazón", explicaron.
Todo empezó a apuntar inexorablemente a nuestro humilde tensiómetro casero:
Lo desempaquetamos y los 12/8 se transformaron mágicamente en 15/9 una vez más.

Nos miramos, sonreímos y nos pusimos contentos de que las fallas eléctricas hayan sido la explicación para todas las dolencias. Me tomé un Tafirol, me vestí, comimos algo y me fui a un casamiento que tenía programado. Con un poco de cumbia vieja, algunos tragos y mucha joda se me fue bajando el dolor de cabeza y no fue necesaria ningún viaje en ambulancia.

Ahora solo me resta desarmar el bolso que preparé por las dudas que me tengan que internar y estar tranquilo sin comidas muy saladas ni tensiómetros muy berretas.

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martes, 20 de julio de 2010

Traje y corbata

Un flamante compañero de trabajo, acaso sorprendido porque todavía sigo viniendo a trabajar en traje y corbata todos los días y no es una práctica que haya abandonado a la semana de ingresar, me preguntó porqué lo hago. No soy el único que se viste así por acá, pero no todos lo hacen y ciertamente no es obligatorio.


Yo tengo varios motivos:
El primero es que cuando ingresé al Banco ésta era la vestimenta recomendada, un verano se autorizó el "casual summer" y cuando le pregunté a mi jefe si se debía volver a usar traje y corbata contestó "nunca se debería haber dejado de usar".
No solo volví inmediatamente al atuendo formal sino que me tuvieron que pedir por favor que me saque la corbata en aquel verano con 40° de mínima en el que se rompió el aire y solo nos quedaba un ventilador bastante amarrete. Creo que me lo dijeron por mi salud, porque estaba cerca de deshidratarme.


Un segundo motivo, más bien interno, tal vez sea más difícil de entender pero haré el intento: Algún día voy a ser el director del Banco. Tal vez no de éste, tal vez no sea un Banco, tal vez no sea en los próximos 2 años. Pero sé que va a suceder. No me parece lógico tener que salir a comprarme trajes y corbatas y acostumbrarme a la idea de usarlos todos los días recién cuando me digan "Sr., Ud. es el nuevo presidente de la institución". Entonces por las dudas me vengo en traje y corbata todos los días, así cuando me toque ser el CEO ya estoy preparado.


Tengo otros tantos, pero ya rozan la obsesión... prefiero guarármelos.

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jueves, 3 de junio de 2010

Billetera mata galán

Dentro del enorme universo de gente que no entiendo/detesto, se encuentra el subgrupo de señores que llevan su billetera en el bolsillo de adelante del jean.

No me importa que me hablen de que en el subte te la afanan, porque no estamos en el subte.
Menos me importa que en el saco no va porque Matt Damon te la roba en la "Gran Estafa".
"Es que cuando me siento me incomoda". Sos una vedette?
Qué hacés cuando te querés rascar vía bolsillos? Tenés que andar esquivando las tarjetas de crédito y las monedas...

La billetera va al bolsillo de atrás del jean, viejo.
Y si usás traje, al bolsillo de atrás del pantalón del traje.
Y si te vas a Mar del Plata en auto, la dejás en algún lugar a mano para pagar el peaje.
Y si te vas a España 15 hs. de viaje en avión, dejás lo necesario en el portavalores y no te llevás al pedo la credencial del gimnasio o de Blockbuster de paseo por Europa.

Y si usás shorcitos o jogging... bueno, si usás shorcitos o jogging tenés otros problemas muchos más graves que resolver primero. No vamos a andar fijándonos en dónde te metés la billetera.


No sé para que se inventó el televisor a colores con lo bien que se vive la vida en blanco y negro

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jueves, 20 de mayo de 2010

El Gato con Botas

La bota es una prenda que calienta.
Eso es un hecho indiscutible y no creo que haga falta hacer análisis más profundos al respecto ni comparar la calentura que generan vs. otras prendas femeninas como la musculosa o los pantalones blancos. Poco importa si es de caña alta, de caña baja, de caña media, color rojo, negro, suela, gris. Alcanza con que no sea de lluvia (y te diría que hay algunas de lluvia que también) para que cualquier hombre se imagine a quien va arriba de las mismas vestida solo con tanga y esas botas.


Pero lo que rápido llega, rápido se va: ay, ay, ay... cuando uno ve una mina con botas (que si se usan con jeans adentro calientan más todavía) pero ésta empieza a caminar y lo hace de forma tal que parece que se va a desarmar, automáticamente la líbido que había subido a límites impensados se transforma en repulsión y arcadas. Lo mismo me pasa cuando la mina en cuestión se sienta y la punta de los pies apuntan las 2 para adentro, como si fuera chueca.

Si vos sos así, si caminás como una marioneta de madera o si sos más chueca que Diego Torres, no compres botas: no gastes guita al pedo.



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jueves, 6 de mayo de 2010

Formas de corrupción

Me interesa que queden claritas las siguientes cosas:

"Lo hace todo el mundo...", no te hace menos corrupto.
"Avivada" es el término que el corrupto le da a las acciones corruptas más pequeñas o ingeniosas.

2 de los trámites que todos padecemos en algún momento de nuestra vida (sacar el registro y renovar el pasaporte) permiten categorizar los actos de corrupción en niveles, pero todos lo son:

Pasaporte:
Nivel 1: Si vas a sacar el pasaporte y conseguís que alguien te saque un turno para no hacer la cola, pero pagás el mismo precio que todos y esperás 45 días para que te lo manden.
Nivel 2: Si sacás el pasaporte pagando $400 más, te evitás la cola y te lo mandan a tu casa en una semanita
Nivel 3: Sacás el pasaporte sin moverte de tu casa

Lo único no corrupto es clavarse 8 horas de cola, pagar lo que dice el cartel y esperar 2 meses para poder estrenarlo.


Registro:
Nivel 1: Vas con el auto de la agencia porque sabés que quien sea que maneje ese vehículo, se vuelve a casa con el registro
Nivel 2: Va con su propio auto o auto de agencia pero entre los papeles que debe presentar intercala un billete de color violeta.
Nivel 3: Se encuentra en un bar con un atorrante que usa lentes negros en cualquier momento del año, te pide que le pases el sobre con los papeles y la guita por abajo de la mesa.

Lo único no corrupto es aprender a manejar con un Falcon '82, ir a rendir el teórico habiendo leído todo el manualcito con señales, saber estacionar en 2 maniobras y mostrar el cartel con la "P" por 6 meses.


Y no me hagan hablar de multas, trámites aduaneros, facturas con IVA fraudulento y otras cosas que me pongo loco, eh!




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lunes, 5 de abril de 2010

Fidel Nadal: un fenómeno sin precedentes

En términos de bandas de reggae me cuesta encontrar alguna que logre completar la trifecta Musiquita - Letra - Voz, que busco en la música que me gusta escuchar.

Las hay con buen ritmo y una voz principal interesante pero con unas letras que son una bosta.
También las hay con buenas líricas y buena música pero la voz del cantante me las hace insoportables. Hay casos donde la letra es buena, la voz también pero aburre un poco el ritmo.

El caso de Fidel Nadal, es realmente llamativo: debe ser el único que no cubre ninguno de los 3 aspectos. Se puede hablar de anti-triplete?

Escucho los primeros acordes de "International Love" y me dan ganas de pegarme un tiro en un tímpano con la simetría necesaria para que me reviente los 2 del mismo corchazo.





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sábado, 20 de febrero de 2010

Cocina y fotografìa

Si tuviera que nombrar mis hobbies, sin duda incluiría la Cocina y la Fotografía.
Hasta hoy creía que eran 2 hechos completamente aislados, pero amanecí con la siguiente reflexión que las hermana para siempre:


"Sacar fotos en automático, es como hacer brownies de cajita."




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viernes, 27 de noviembre de 2009

La pinta es lo de menos

Si veo a un tipo desayunando en un bar un día de semana, pienso que:

  • Tal vez es un grosísimo ejecutivo a punto de meterse en una reunión importante y para no llegar tarde cayó un ratito antes en un bar. Tiene la empresa bajo control y por todo lo que laburó, se puede dar este lujito;
  • o es un recontra conchudo, vago, de esos que viven de los viejos hasta los 40 ó que nunca en su vida laburaron pero tienen culo y siempre salen parados o dijeron que estaban enfermos pero es mentira.

Todo depende de si está vestido con traje y corbata o no.



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martes, 10 de noviembre de 2009

Por ahora...

- Te sirvo un poquito más de ravioles?
- Por ahora...


- Seguís de novio, che?
- Por ahora...

- No llueve
- Por ahora...



Además del "por ahora" como única respuesta, estos diágolos comparten la particularidad de que uno puede asegurar que quien tenemos delante y presenta esa fascinación irresistible por el uso de ambiguos adverbios de tiempo, es un pelotudo. Con todas las letras: de la P a la última O pasando por la otra O, la E, la U y las consonantes necesarias.

Análisis pormenorizado:
Si no querés más ravioles, me decís que NO y si queres, me decís que SÍ.
Creés que con tu porahora te los voy a dejar calentitos por si te querés comer unos ravioles más en 4 horas, cuando ya me haya ido a dormir?

Acaso te pregunté si vas a casarte con esta persona? si suscribiste algún acuerdo de confidencialidad que te imposibilita contestar con monosílabos de significado universal? tenés algún acuerdo por el cual si alguna vez mencionás que seguís de novio vas a quedar atado al riñón del otro ser humano de por vida?
Contestame que sí, contestame que no, contestame que por ahora sí pero estás pensando en dejarla o que ahora sí pero la semana pasada se distanciaron, pero por favor evitate el porahora, casi siempre acompañado de cara de pícaro.
Pelotudo.

Para que sepas, cuando uno hace comentarios de la lluvia en tiempo presente, claro que se refiere al "porahora". Si la querés cancherear, jugate un poco más y decime "por ahora no y tampoco llovió en lo que va del día pero están previstos 24mm de precipitación entre las 18 y las 19.30 hs. con leves mejorías hacia la noche".

El porahora es usado por los pelotudos circundantes como un paraguas en caso de repentinos volantazos o cambios bruscos de status quo. Después si se larga un chaparrón de esos que ya se empieza a ver a Noé clavando las primeras maderas, el que te contestó porahora se jacta de haber sido el mismísimo Nostradamus con su (no)predicción climática.
Pelotudo.



Por ahora, nada más.



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lunes, 9 de noviembre de 2009

Una de cal y una de arena

La buena: Después de mucho tiempo, volví a correr. No importa cuánto, no importa a qué velocidad, no importa cuánto me costó, no importa las pocas ganas. Volví a correr y me hizo sentir groso.

La mala: no creo que pueda mover las piernas por los próximos 40 días...


Cuando era más joven y rollizo, iniciaba frecuentemente dietas mágicas y autodidácticas, con el objetivo de dejar de serlo (rollizo, lo joven se me quitaría solo).

Todas esas dietas tenían la misma particularidad que el suceso de hoy: empezaba EL día cambiando gaseosa por agua y paquete de galletitas por una barrita de cereal y ya me sentía más liviano.
A la tarde, siempre alrededor de las 16.00 hs, la baja presión y la amenaza de mareo se apoderaban de mí y solo podía abandonar ese estado con una Coca con todo su azúcar y un par de alfajores bien atragantados...


En fin, la vida sana me dura poco.



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viernes, 30 de octubre de 2009

Media estación

El calor sudafricano me rompe las pelotas, pero si es a la orilla de una pileta o con algo muy frío y rico, más o menos lo llevo.

El frío ártico es más lo mío: comida calentita, películas y pantuflas con forma de patas de animales y taparse con la frazada hasta acá...


Ahora, esto de calor agobiante pero siempre a punto granizar o de levantarse una tormenta de dimensiones fílmicas o que a entre la máxima y la mínima del día haya 40 grados de diferencia, es una conchudez de parte de alguien.

Frío extremo o calor desesperante. Las medias tintas dejémosla para países desarrollados con climatizadores automáticos, por favor.


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miércoles, 21 de octubre de 2009

Buenos días, buenos días.

Temprano a la mañana:
- Buenos días
- Buenos días

A última hora del día:
- Hasta mañana
- Hasta mañana


Los demás saludos del día, son una cagada.

Cerca del mediodía uno no sabe si saludor con un buen día o con un buenas tardes.
Alguien dijo que si uno no almuerza, son buenos días. A quién se le puede ocurrir eso?
Le tengo que oler la pilcha y si tiene olor a fritanga le digo buenas tardes? Una locura.

Y si salgo al kiosco y vuelvo?
Hasta luego a la idea y quetal a la vuelta?
O miradita, sonrisa rápida pero forzada y cejas en alto?

Cuando son las 7 de la tarde (sobre todo en invierno) el cielo está oscuro y parece ser de noche. Pero uno no diría buenas noches para saludar a nadie, antes de las 8.30 de la noche.


No es joda esto, eh.
No es joda.


Yo voy a seguir pensando en el tema, probablemente decida dejar de saludar a todo mundo y así evitarme disgustos.

O hacer como Truman Burbank: Good morning, and in case I don't see ya, good afternoon, good evening, and good night!



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jueves, 8 de octubre de 2009

Servicio de cadetería al pedo

Te banco incondicionalmente y para demostrarlo (si acaso hiceria falta), me voy a la loma del orto a buscar un papel de morondanga.

Ahora bien: si me mandás a las 14, a una oficina pública que atiende hasta las 13 y/o desde las 16, es el último no-trámite que te hago.



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Ornitología avanzada

En lo que a mirar mujeres se refiere, se complica mucho la cuestión cuando aparece una que a simple vista no queda claro si está buena, es pasable o es un bagre groso.

Porque si la mina está muy buena, de esas que se parten, que cuando las ves solo atinás a calcular cuánto tiempo te aguantan las patas para tenerla clavada contra una pared, merecen siempre una miradita.
Todos los días que uno se las cruce hay que pispearlas, sacarles una foto rapidita y listo.
La foto de hoy tal vez sea descartada, sobre todo si en el podio se almacena de ella alguna ocasión en bikini o un verano de livianas vestimentas.

Ojo, tampoco es cuestión de seguirlas como si uno fuera un helicóptero con un reflector, de esos que persiguen delicuentes en una persecución y ella fuera uno de esos delincuentes desaforados en un Ford Fairlane '78. Es una miradita, nada más.




Una mina muy muy fea, también merece diariamente una rápida inspección.
Es un placer casi masoquista, como olerse el sobaco antes de bañarse: No se puede sostener mucho tiempo, pero es inevitable hacerlo.
Es una miradita rápida. Es pispear qué se puso, cuánto se le notan los bigotes, si con ese pantalón el culo parece de 2 plazas o de 2 y 1/2 y listo.
A otra cosa.


El problema son las que están a mitad de camino.
El problema son las que un día decís "sí, le entro" y otro día decís "que hija de puta, me duele mirarla".
Porque con esas minas la mirada rápida no alcanza y es necesaria una inspección minuciosa, basada en una detallada revisión ocular del especímen en cuestión.

No se puede pelar una cámara de fotos y sacarle 40 para analizarlas con detenimiento, ni se la puede engañar para meterla en una Cámara de Gesell y observarla mientras se toman apuntes.
Hay que mirar, no hay otra.
Hay que ver si ese culo que hoy parece más o menos con forma es así por efecto del jean en particular, si es porque viene caminando rápido o porque nosotros estamos más calientes o "sensibles".

Epa, el pecho parece más tentador que otros días... será por un push-up, una de esas mierdas siliconadas que venden en Sprayette o es que en el verano el kilo de tetas es más barato y ésta se puso sin que yo me diera cuenta.

A veces es necesario un scaneo en tres dimensiones para calcular a ojo el tamaño de esa cintura que puede parecer de avispa desde un ángulo, de abeja desde otro y de oveja desde uno más cercano.

Lo mismo pasa con el vello facial que puede estar en exceso pero tenido para confundir, las cejas, la baranda en general. No es una cosa así de un minutito. Hace falta dedicarle tiempo.

El problema aquí, es que la sociedad suele ser bastante exigente y me animaría a decir que condenante, con este tipo de actitudes.
Porque si uno se pasa la mañana entera mirando de lejos a ese bagrecito, solo para darle la oportunidad de abandonar ese bote que puede resultar injusto y colocarla en el bando de minas más o menos pasables, será señalado por todos como si la hubiera embarazado de quintillizos y se hiciera el pelotudo.

A mí, esto de quedar como un pajero me parece por lo menos injusto.





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