miércoles, 13 de febrero de 2008

La lancha colectiva

Quien haya estado alguna vez en el Tigre (norte de la Pcia. de Buenos Aires), sabe que además de la estación del tren, la avenida con las palmeras y el Mercado de Frutos, el Tigre se caracteriza por estar compuesto por muchas islitas a las que se puede acceder solo por agua. O por helicóptero. Pero digamos que solo por agua.

Esto plantea una situación donde los habitantes del Tigre, la "Venecia Argentina" (?), tuvieron que necesariamente idear un sistema donde muchos de los servicios que un barrio común y corriente tiene, se deben reemplazar por pintorescas lanchas especializadas.




A saber:
La lancha colectiva, es una lancha que hace las veces de colectivo. Tiene paradas, por las que va dejando y recogiendo gente a ciertos horarios determinados. No sé bien que horarios tiene pero por haber dormido en algún oportunidad a orillas del río puedo asegurar que al menos tiene un servicio (hijo de re mil putas) a las 7.30 de la mañana. El ruido que hace esa lancha de mierda confirma que es lo más parecido al colectivo que hay en la zona.
Hay una lancha almacén, que se encarga de recorrer las zonas donde hay casas de lugareños o restaurantes para "extranjeros" (porteños que viajan en catamarán o que tienen una casa de fin de semana por ahí). Esta lancha almacén tiene algo curioso: tiene heladera, pero no es a gas ni a electricidad, sino que es un cacho de plástico que está más abajo de la lancha entonces se refrigera con el mismo agua. Ahora, que alguien me explique cómo hace para vender un helado de palito sin que se descongele porque no lo entiendo.

Sin embargo, para que el Tigre sea un verdadero barrio es imperioso que implemente los siguientes servicios en formato lancha:

Lancha-video club: como todo barrio que se precio de tal, tiene que tener un video club donde alquilar alguna peli un domingo a la noite, con sus correspondiente sección de películas pornos y un buzón en la puerta para dejar la peli al día siguiente. No tengo bien claro como hacer el tema del buzón ni como separar el bote en XXX y no XXX, pero es un detalle.

Lancha-supermercado chino: no hay barrio de la Argentina que no lo tenga. Si el Tigre quiere "pertenecer" tiene que tener un super chino con cajeras que no entienden bien los números, vinos picados y una carnicería al fondo que la atiende un no-chino. Problemas a resolver: chino dueño en la puerta con ojotas y camión de la Serenisima que ocupa la calle cuando descarga.

Lancha-librería-kiosco-polirubro: sería algo así como una lanchita, que además cigarrillos, alfajores y bebidas tenga mapas de Argentina con división política, lupas, lapicera a cartucho, biromes de colores, transportadores y compases. Esta lancha debería pasar especialmente el domingo a las 10.30 de la noche cuando el pequeño pendejo isleño en edad escolar, se acuerde que tiene tarea para el lunes que no puede ser resuelta sin el correspondiente mapa, transportador y/o escuadra de 30 cm.

Si alguien tiene más lanchas-servicios que deban ser implementadas en el Tigre, bienvenidas.

2 comentarios:

Rondita dijo...

La lancha-vendedor-anbulante, pasaría los sábados por la mañana gritando desde el bote “Huevos, colorados los huevos” “ a la sandia, fresquita la sandia” o frases por el estilo dependiendo del producto que se ofrezca. Se necesitaría de un lanchero con muy buenas cuerdas vocales para que lleguen a escucharlo los isleños o se debería montan la lancha de parlantes gigantes arriesgando el hundimiento de la embarcación.
La lancha-botellero, que debería ser a tracción a sangre, por lo que se debería entrenar caballos nadadores o de alguna forma conseguir delfines o algún pez que la remolque. Debe siempre molestar al resto de las lanchas, y debe estar decorada con cds viejos y rayados y latitas de gaseosas abolladas.
La lancha-servicio urbano, lancha pintada de blanco y negro la cual no tiene una función concreta, más que molestar al resto de las lanchas y a los isleños. Actualmente estarían poniéndole multas al resto de las lanchas para justificar su existencia.
Un abrazo Leito

Josefina dijo...

Me trae recuerdos muy lindos esto. Cuando era chica teníamos una casa en una isla y me acuerdo de los fines de semana de verano con el ruido de las lanchas, esperar que pasasen las que llevan troncos para agarrar las olas y hacerte la película que estabas en el mar, esperar la lancha almacén para comprar la carne del asado y la coca. Ahora está más sofisticado Tigre. Antes era más familiero.

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