jueves, 20 de diciembre de 2007

Diciembre social

No importa cuantos cumpleaños haya en Julio.
Da lo mismo si todos sus amigos se quieren casar en Agosto o si por algún extraño motivo se pone de moda festejar el comienzo del otoño y en Marzo se arman terribles fiestas.
NUNCA JAMÁS UD. TENDRÁ TANTOS EVENTOS SOCIALES COMO ENTRE EL 1 Y EL 31 DE DICIEMBRE.

Nada de lo anteriormente expuesto es una novedad, pero hete aquí una práctica guía para que el próximo Diciembre no le cague la vida como este que se está yendo:

  1. Si puede, porque Ud. es más o menos capanga en un grupo social, trate de ir adelantantando la fiesta de fin de año a finales de Octubre o durante Noviembre. Esto permite separar un poco más una ingesta de sandwiches de miga de la otra y disfrutar todas un poco.
  2. Ocupe su tiempo en cuestiones no sociales: trabaje el doble, procure tener un familiar enfermo y/o cometa un delito excarcelable. De esta manera, no tendrá tanto tiempo para "disfrutar" Diciembre
  3. Proponga consignas que rocen lo imposible. Cuando le manden un mail para organizar algo Ud. debe tirar opciones del tipo "me gustaría que nos juntemos el Jueves después de la oficina en el Zoo de Luján" o "por qué no hacemos algo distinto y comemos sushi de cangrejo?" o "chicos, por qué no hacemos una fiesta todos vestidos de rojo y negro" o pelotudeces de ese estilo. Esto resultará en que: a) no se pueda organizar nada; b) se organice y sea verdaderamente entretenido; c) no lo inviten nunca más a ningún lado, que es lo mejor que puede pasarles.
  4. Superponga actividades. Organizar todo el mismo día, facilita que uno tenga solamente un día muy pero muy agitado por semana, yendo de un lugar a otro cada media hora, pero el resto de la semana sean un verdadero disfrute.
  5. Vomite a los 2 minutos de llegar a un evento.
  6. Llegue tardísimo, después de llamar a cada rato diciendo que está atrasado pero nunca diga porqué se atrasó. Cuando llegue al lugar hágalo puteando y con cara de pocos amigos. Esto garantiza que nadie le pregunte nada. (Gracias Luchin)
  7. Minimice la importancia del fin de año con frases como "yo los quiero todo el año, no hace falta que organicemos algo para despedir el año" o "mejor nos vemos para darle la bienvenida al que viene, no?"



Si ninguno de estos consejos da resultado, al menos saque el mayor provecho posible de todos los encuentros: cómase todo y chúpese todo. Siempre hay tiempo en Enero para aflojarle un poco a las tortas de chocolate y los canapés.

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miércoles, 19 de diciembre de 2007

Al filo del peligro

El sol ardía como arde el sol en Diciembre en Buenos Aires.
El asfalto quemaba como si fuera a abrirse y el mismísimo infierno aparecería en la póxima curva. La autopista no dejaba lugar a los dudosos ni a los tímidos. Los autos pasaban a toda velocidad mientras el viento de costado amenazaba con hacernos volcar.

En eso, escucho un "pla, pla, pla, pla, pla, pla, pla, pla" seguido de un profundo "la puta que la parió, parece que pinchamos una goma"

Sí, pinchamos una goma nomás.
Para los que conocen Buenos Aires, en la mismísima subida al acceso Norte viniendo por la General Paz desde el Río de La Plata hacia el Riachuelo, se forma un pequeño triángulo entre la opción de agarrar por colectora (2 hs de viaje, 0 pesos) ó ir por el medio de la Panamericana (30 min de viaje, 2 pesos).
Ahí mismo, decidimos parar para ver qué hacíamos con la llanta completamente tocando el piso. El ACA se negó a auxiliarnos, porque parece que escapa a su jurisdicción (ese puto triangulito escapa a su jurisdicción... increíble) y depender de la grúa de la autopista no era muy auspicioso.

Entonces? Nos quedamos a vivir ahí? Prendemos fuego el auto y nos tomamos un colectivo para bajar de la Gral. Paz?


No, Sres. Hice lo que todo macho que se precie de tal debe hacer al menos una vez en su vida (al menos, en mi caso, para tener algo con que llenar el blog): ME DISPUSE A CAMBIAR LA GOMA.

Las balizas colocados donde tiene que ser colocadas, la de auxilio enroscada abajo de la alfombra del baúl y un criquet bastante chiquito pero del tamaño justo que necesitaba el autito. Un talle "S".
Todo estaba en condiciones, como cuando está por comenzar un programa de cocina en la televisión: está la cebolla cortadita, la sartén caliente y los repasadores limpios y doblados; solo falta alguien que se le anime.
En este caso, fui yo.

La teoría del cambio de cubiertas, la tenía clarísima:

  1. Criquet donde se pueda apoyar bien
  2. Arriba hasta que la rueda no toque el piso
  3. Aflojar los tornillos para poder sacar la rueda
  4. Sacar la rueda
  5. Poner la rueda de auxilio
  6. Ajustar los tornillos-tuercas pero no primero uno sino más bien "parejitos"
  7. Bajar el auto despacito
  8. Guardar todo y seguir viaje

Parece sencillo. Bueno, después de todo esta es solamente la teoría y si hablamos de teorías, la teoría de la relatividad es tan simple como E=mc2 pero ni mierda idea de lo que significa...


Las cosas se pusieron un poco ásperas cuando no tenía bien claro hacia donde había que desatornillar las tuercas-tornillos. Primero le di con toda mi fuerza para un lado (no sabría precisar si fue el sentido de las agujas del reloj o el otro... pero seguro fue uno de los 2) y nada. Entonces, obviamente era para el otro lado. Bueno, tampoco.

Entonces? Las ganas de llamar de nuevo al ACA, pero esta vez llorando, no faltaron. Sin embargo lo pensamos bien, razonamos para donde tenia que hacer mientras "abríamos" y "cerrábamos" una canilla en el aire para verificar y a darle con toda la fuerza. Pensé que me moría en ese instante. Pero no, empezaron a aflojar y los pude sacar todos. Cambiar la goma no fue tan jodido después de todo.

La verdad es que la rueda de auxilio no se veía muy entera, pero cuando bajamos el auto al menos la llanta no tocaba el piso. Guardamos todos los adminículos y de nuevo a la ruta.

Las complicaciones no cesaron, porque por hechos fortuitos del destino, ese auto mágico no tiene espejo del lado izquierdo, con lo cual reincoporarse al tráfico de nuevo fue un poco jodido, pero lo logramos.
Bajamos de la autopista en la primera opción que tuvimos, buscamos una gomería ("Vulca", para los amigos chilenos que nos siguen) y fuera de los comentarios del estilo "no, goma para esto tenés que conseguir en una bicicletería, pibe..." los muchachos fueron bastante amables con nosotros.

Fuera de los comentarios y de que nos cobraron $ 25 la cámara nueva, fueron bastante amables.


Nótese que el auto es uno así:



Así, pero color lila.

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lunes, 10 de diciembre de 2007

Harino/Cocainómano

Las palabras que terminan en "mano" indican adicción, porque "mano" viene de manía
Tal es el caso de palabas como:
Cocainómano: adicto a la cocaína
Cleptómano: adicto a chorearse cosas
Otomano: adicto a chistes del Cerro Otto

Entre otros.

En particular nos interesa el caso de los harinómanos, que vienen a ser los adictos a la harina. Esto no significa que se fumen un kilo de Blanca Flor sino que lo que no pueden hacer es dejar de comer cosas en base a harina. Esta lista incluye:
- Galletitas dulces (rellenas, no rellenas, de chocolate, de limón, de vainilla)
- Pan lactal
- Pan de panadería
- Facturas y medialunas
- Tortas
- Bizcochitos de grasa
- Vainillas
- Grisines de queso
- Sandwichitos de miga
- Pastas
- Pizza
- Pancitos saborizados y voy a parar porque se me hace agua la boca.




El problema de esta adición, se explica en 2 simples hechos:
1. La harina, a pesar de que se mezcla con agua para hacer delicias, no es agua. Ergo, engorda como la p!·"u!!t@@#a#|@ madre que la parió.
2. Se te hace un bolo en el estómago si te la pasás comiendo cosas en base a harina, que tenés que mandarle 2 litros de Ser Citrus para que se disuelva.


Es por eso, que se recomienda desde este humilde espacio, dedicarle la vida a otras adicciones, entre las cuales se sugieren las siguientes:
- Manómano: adicción a la masturbación.
- Batatómano: adicción al dulce de batata.
- Tevenómano: adicción a la tele. Te crece el culo como con la adicción a la harina, pero estás enterado de las últimas novedades del mundo del espectáculo.

Básicamente uno se puede hacer adicto a cualquier cosa. Alcanza con volverse loco y jadear frente a una vidriera, dejarse crecer la barba o el bigote (dependiendo si es hombre o mujer) y tratar de comsumir la mayor cantidad del elemento adictivo posible.

Consejo: trate de evitar ser un Rolexómano, Porschómano o Ferrariómano porque le puede costar un poco caro...

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Su pregunta SÍ molesta

Siempre crei que estaría bueno trabajar alguna vez en la vida, absolutamente de todo. Esto incluye oficios como heladero que prepara cucuruchos, kiosquero, secretaria de odontólogo, guardia parque y diputado nacional, entre muchísimos otros.

Esto era así y la lista iba in crescendo hasta que se cruzó en mi vida el único trabajo en el mundo que jamás podría hacer: ser rompepelotastelefónico.

Existe una nueva "especie" que se encarga de elegir a una persona al azar, calzarse un teléfono en una mano y un montón de preguntas en la otra y hacer que todo llegue a buen puerto.

La cosa es más o menos así: Ud. está en su casa, pancho, pueder ser un sábado a la tarde o un martes a la mañana. A Ud. le puede importar pero a ellos no.
Entonces, suena el teléfono. Quién será? Un familiar? Un amigo para proponer algún plan? Alguien para avisarme que me gané un 0 Km? Algún llamado equivocado?

No, nada de eso. Es un monstruo preguntón que puede ser:

- Un telemarketer para ofrecernos una tarjeta de crédito, un plazo fijo y/o un crédito personal. Consejo: no crean que aceptar la oferta los va a hacer dejar de llamar. En mi caso particular ya tengo 3 tarjetas de crédito y cada día me llaman más.

- Un encuestador telefónico contratado por un canal de televisión, o por un candidato político para saber cuáles son nuestras tendencias en una u otra materia. Una buena medida es cambiar de parecer pregunta a pregunta, o traten de adivinar quién paga su sueldo y opinen completamente en contra.


- El peor de todos los tipos de preguntón rompepelotastelefonico: empleado de una AFJP !!!. Estos juegan con una ventaja, que es que nadie entiende lo que mierda ofrecen entonces te convencen en un segundo. Cómo no cambiarse de una AFJP a otra si tiene más "comisión" o menos "rentabilidad" que la otra. Qué mierda son estas cosas???? Cuál hace que me quede más plata a fin de mes??? Ninguna? Cómo que ninguna? Entonces para que me llaman????


Si Uds. tienen la suerte de tener telefóno con contestador, alguno de estos especímenes les llenarán la casilla para que la abuela, la tía o los llamados importantes no tengan cabida en el pequeño casetito.

Si tienen la enorme suerte de tener un hermano que atienda el teléfono sin el menor sentido común, le pasará su celular a cualquiera de estos monstruos para que ya sean realmente imposibles de evitar.

No se preocupen, se puede cambiar el número de celular de fácil manera... De última, esperen que lo llame algún vendedor de teléfonos y le compran un par.

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Hecho histórico

Hoy asume la nueva Presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner. El Presidente saliente no es otro que el mismísimo Nestor Kirchner. Sí, los 2 son Kirchner de apellido y son ni más ni menos que marido y mujer.



Será por eso, será porque la oficina está a unos pocos pasos de la Plaza de Mayo, porque es lunes...

Será porque los planetas sea alinearon o simplemente porque la vida a veces nos regala pequeñas sorpresas que alrededor de las 15.00 hs del día de hoy se producirá un hecho histórico.

Desde que anunciaron el asueto desde las 13.00 hs, cuando caminé alrededor de una Plaza de Mayo que ya empezaba a "decorars", mientras caminaba entre policías y vallado hacia al subte o incluso durante las 7 estaciones de subte que me separan del microcentro no podía pensar en otra cosa.


Tuve tal vez la suerte, de olvidarme otra vez las llaves de mi casa en la oficina, razón por la cual unos minutos en la puerta esperando alguien que me abriera me regalaron un poco más de tiempo para pensar...


Ya almorcé, acá estoy escribiendo estas líneas bastante nervioso por lo que está por pasar pero no quería dejar de compartir mis sensaciones con Uds., fieles lectores: en aproximadamente una hora, voy a volver a dormir siesta en mi casa un día de semana.
Un hecho que no se produce desde hace siglos, cuando trabajaba de forma independiente y era casi una religión el dormirse (CON CAMISA y ZAPATOS PUESTOS !) una media horita.


Que descansen... o me envidien...

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martes, 4 de diciembre de 2007

A brillar mi amor

Hay cosas que el ser humano debería ir incorporando a su quehacer cotidiano a medida que va avanzando en edad. Entre estas tareas se encuentran el poder cocinarse, planchar una camisa, afeitarse/depilarse, pintarse las uñas (en el caso de las minas o de los hombres "demasiado" coquetos) y por sobre todas las cosas LUSTRARSE LOS ZAPATOS.

Pero claro, hecha la ley hecha la trampa
Si uno no tiene la habilidad necesaria o simplemente está falto de voluntad, casi todos estos rubros tienen una alternativa (paga, por supuesto) que nos invita a evadir la responsabilidad: No querés cocinar? Delivery. Planchar una camisa es un garrón? Tintorería. Tenés miedo de quemarte con cera caliente y que te quede un bigote decorativo? Depiladoras de bozo, pierna entera, 1/2 pierna y cavado.
Te resulta muy difícil sacarle brillo a los zapatos de cuero? Te quedan siempre vetas? La solución tiene nombre y apellido: Lustra Botas



Estos gentiles Sres., que abundan en el centro de la Ciudad de Bs. As. son un camino de ida: cualquiera que alguna vez se haya auto lustrado los zapatos sabe que no es un trabajo fácil pero menos fácil es que queden bien.
Por lo general el resultado final "zafa".

El lustrabotas TIENE que tener un nombre corto. Cacho, Juan, Tito, Pepe. Esto permite que los carteles que lo rodeen incluyan su nombre como promoción "Lustrada Especial Cacho 2008".

Cual servicio de lavado de autos, uno puede optar por más de un tipo de lustrada. Las hay "normales", "especiales", "super-lustre" según el cajoncito donde descansemos nuestros zapatos.

Estos Sres., por lo general más borrachos que el resto de los vendedores ambulantes, invitan a probar con sus miles de latitas, cepillitos, cepillos, franelas y pinceles para atacar ese zapato sin vida y prolongar su existencia por espacio de al menos otras 2 semanas. Uno lo ve y piensa "este tipo tiene mil cepillos, varias pomadas y una cajón especial con apoya-zapatos... tiene que ser un groso".

Queridos lectores, no se dejen engañar: el lustrabotas callejero es a la higiene personal como la prostituación es al amor... (saquen sus propias conclusiones)

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miércoles, 28 de noviembre de 2007

Malditos porteros

El saber popular dice que las veredas deben ser lavadas y/o manguereadas antes de las 7 de la mañana.
Esto lo repetimos todos cuando un portero hijo de puta nos empapa de un salpicón (no de ave) o nos "hace el favor" de correr el chorrito justo un centímetro antes de que nosotros pasemos.

Debo reconocer que iba a empezar esta reflexión con un muy fuerte alegato a toda esta manga de chorros (valga la redundancia) que se agrupan bajo el sindicato de porteros o encargados.
Sin embargo, quise evitar convertir este humilde espacio en un patético pasquín amarillista y empecé una averiguación profunda y concienzuda, digna del gordo Lanata.

Hete aquí, que en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según la ORDENANZA N° 33581/ MCBA/ 77 , con fecha 08/06/1977, Art. 7° - El lavado y barrido de las veredas sólo podrá hacerse entre las 22 y 9 horas. Dichas tareas se efectuarán sin entorpecer ni molestar el tránsito de peatones ni causarruidos molestos




Epa... Entonces? Los porteros son todos putos por estar a las 8.45 lavando las veredas, sabiendo que todo el mundo pasa a las apuradas camino a colegio, trabajo o demás menesteres? Atenti que hay una ley que los ampara, eh.


.

Son todos unos reverendos soretes, no solo por esto porque hay muy poca gente que no odie a su propio portero (y si Ud. no lo odia no es porque su portero sea bueno o sea la excepción que confirma la regla... simplemente Ud. no se habrá fijado bien) pero con baldear la vereda cuando le rompe las pelotas a todo el mundo, el portero logra su verdadero objetivo en la vida que es ser odiado por la mayor cantidad de personas posibles. No le alcanzan las 50 y pico de familias de su propio edificio, necesita que todo aquel que se sienta en la obligación de transitar por SU vereda, sepa quien es el amo y señor de la misma.


Yo me pregunto: Por qué mejor no la mean un poquito, como hacen los perros?

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lunes, 26 de noviembre de 2007

Transporte y medio: TAXIS y TAXISTAS

La impunidad lleva a la gente a cometer cualquier tipo de delitos: asesinatos, secuetros, actos de corrupción y exhibiciones eróticas en la vía pública.
Los taxistas no tienen ninguna de esas costumbres, pero no por eso dejan de comportarse como seres impunes y sin castigo alguno.

Todos sabemos que suelen violar alguna que otra ley de tránsito, que no siempre cumplen con las exigencias que regulan su labor y que alguno que otro tiene conectado el piripipí para que vaya más rápido el reloj. Vaya y pase.
Lo verdaderamente molesto del taxiste impune es que crea que porque el que maneja el taxi es de él, tiene derecho a las siguientes atribuciones:
- Escuchar la radio que EL quiera (si es AM: Radio10 o la Red; si es FM: cumbia o tango)...
- Insultar a los gritos a cualquier otro conductor sin importar si estamos hablando por celular con un familiar agonizante...
- Forzarnos a hablar del tema que EL quiera: política ("acá son todos una manga de chorros, no te parece?"), filosofía ("el mundo está así por culpa de la falta de solidaridad... yo lo veo mucho acá arriba del taxi. Vos de qué laburás, pibe?") o fútbol.
- Meterse en las conversaciones de los pasajeros. No importa que no conozca a nuestro jefe al que estamos puteando, no sepa de qué religió seamos cuando comentamos un casamiento ni tenga la menor idea de la Teoría General de Sistemas: nada de eso es suficiente para que nuestro amigo taximetrero deje de opinar en cualquier charla que estemos manteniendo en SU vehículo.
- Agarrar el camino que quiera.
- Redondear para donde se le cante el culo lo que marca el reloj, sin el menor sentido de la matemática ni la economía mediante.

Son un mal necesario los taxistas?
Si uno no quiere hablar con nadie, le puede decir eso al tachero o mejor dormirse o hacerse el sordo?

Será así en todas partes del mundo?

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domingo, 18 de noviembre de 2007

Manual del hincha primerizo (parte I)

Ayer hice mi debut grande en las canchas de fútbol. No fue dentro del campo de juego sino que fui uno más de los tantos hinchas argentinos que fueron a ver el Argentina-Bolivia por la tercera fecha de las eliminatorias para Sudáfrica 2010 (3 años antes???)
Si hubiese estado mirando el partido por la tele, hubiera metido zapping en más de una oportunidad. En su lugar, le presté atención a otras cosas en las que tal vez el resto de la gente no reparó. Las mismas aparecen a continuación transformados en un maual de uso práctico, para quien quiera seguir mis pasos:


Camuflaje: esto no es el cine, Sres. Acá no se puede estar en jean y zapatitos, sweater al cuello y/o perfume francés. En mi caso particular le metí zapatillas gastadas, pantalón de poca elegancia y una remera deportiva. Creo que no desentonaba. De cualquier manera, el camuflaje no implica solo la manera de vestir. Hay que "adaptarse" a ciertos modismos propios de la masividad, para lograr al menos 2 objetivos: 1) no quedar como un pelotudo; 2) que no te roben, te escupan o te puteen al darse cuenta que sos un pelotudo.
Entre esta técnica se incluye los modales (los mismos tienen que desaparecer), la jerga propia de la situación ("la Centenario entra por acá, papi?", haciendo referencia al sector de la cancha donde teníamos entradas), el comercio (si el de la coca dice que le des los 50 pesos que el va y viene, hay que creerle y no exigirle factura Consumidor Final).

Solidaridad: en la cancha todos somos un poco más solidarios con el de al lado. No con el de enfrente, pero sí con el de al lado. Esto se nota en que si el de al lado empieza una canción, hay que acompañarlo aunque no tengamos ganas, que si el que vende los helados no llega a alcanzarle el palito de limón a algún vendedor, tenemos que oficiar de intermediarios entre el que vende y el que compra, para que a cada uno le llegue su parte, sin quedarnos con nada en el camino. Si todo el mundo pide que nos tiren agua, no se puede decir "yo preferiría que no". Hay que saltar pidiendo agua y putear a los bomberos si hace falta.


Destrezas artísticas: cada canción, salto o aliento se conforma por el canto, el aplauso, el salto y/o la manito en el aire (movimiento tipo latigazo hacia adelante).
Es importante que Ud. defina de antemano cuáles de estas habilidades prefiere desarrollar durante el encuentro. Vale destacar que es IMPOSIBLE hacer todo junto.
Yo opté por el aplauso y después me volqué al latigazo + canto. Creo que me fue bien.
NOTA: si Ud. es habitué, el latigazo va con el puño cerrado; si no, va con la mano abierta.

Amor y odio: ni bien empiece el encuentro (incluso antes, cuando den las formaciones por alto parlante), Ud. tiene que identificar a 2 jugadores: uno para amar y otro para odiar. Al jugador amado, le tiene que festejar y aplaudir todo, incluso un patadón sin pelota al 4 contrario. Al odiado no se le deja pasar ni una: incluso un golazo de tiro libre o eludiando a 8 tiene que estar acompañado de un abucheo o de frases como "muerto!!!"

CONTINUARA

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Manual del hincha primerizo (parte II)

Continuando con el manual para el hincha primerizo, es importante que tengan en cuenta los siguientes puntos antes de acercarse a disfrutar de un evento deportivo en vivo:

Convertibilidad: en la cancha todo cuesta lo mismo. La coca, el helado de palito, el bombón helado, la garrapiñada, todo cuesta 4 pe. Importante ir con cambio para evitar sufrir ante vendedores sin monedas.

Tolerancia: la pasión nos hace decir pavadas. No nos fijemos en gente que grita estupideces a los jugadores, ni que tira frases que no resistan el menor análisis. Ante un "que patee Crespo !!!", cuando Crespo ni siquiera está en la cancha, más vale hacer la vista gorda.

Arco cromáticas: no sé si Ud. lo sabía, pero parece que el árbitro no se viste más de negro. Me imagino que seguramente por la tele se debe ver esto, pero a lo mejor no le presté la suficiente atención.

Música folclórica: Prepárense para escuchar las mismas 3 ó 4 canciones repetirse una y otra vez. Por un lado mejor, porque no hay tanto para aprenderse. Aburren un poco sí, pero esto no es un casamiento. La que más sale es "Vamos, vamos Argentina", seguida de "Volveremos, volveremos" y el "Olé, olé, olé/Olé, olé, olé, olá".

Una oportunidad única e irrepetible: no me refiero a disfrutar de un evento de deporte de alto nivel, en compañía de otros 60.000 fanáticos ni mucho menos. Me refieron al hecho de que no hay repetición. Si no viste el gol, no estás seguro de si fue penal o no... lo lamento. Hay que esperar a llegar a casa, para estar bien seguro de qué pasó. Claro, pque para entonces será un poco tarde para discutir con el gordo de al lado o con el cocacolero, no?


Espero que esto sirva de guía util para quienes quieran adentrarse en el mundo de las barras bravas, los domingos de fútbol violento y tirarle sillas al contrario ante una goleada en contra.

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domingo, 11 de noviembre de 2007

Lista de cumpleaños

La lista de casamiento ya es una fija: no hay boda en la que los novios no elijan uno o dos lugares para que los invitados vayan, digan el apellido de los que se casan y elijan de una larga lista los regalos.
Hace un tiempo también se puso de moda la lista de "nacimiento", para que cuando un nene nuevo llega al mundo, los padres "direccionen" al que quiere comprar algo para lo que ellos más necesitan.

Pero y para los cumpleaños? Existe acaso la "lista de cumpleaños".
Si existe, voto para que deje de existir.
Una de las cosas que realmente me rompe las pelotas al momento del regalo de cumpleaños (léase también día de la madre, del padre, del niño, etc.) es que el cumpleañero o alguien cercano a éste nos diga muy sutilmente "me gustaría un par de zapatillas". Qué onda? Qué gracia tiene entonces el regalo? Para qué me rompo la cabeza a ver qué necesitás, qué te puede venir bien, qué puedo comprar, si vos me decís lo que querés. Resulta que entonces la gente se acostumbra al tema y a mí, que no me gusta decir qué quiero me rompen las pelotas 15 días antes de mi cumpleaños porque si no me terminan regalando plata.
Este es el segundo tema: no me gusta regalar plata. Para eso, te pongo de asistente, laburás para mí unos 15 días y ahí te doy la plata que quieras. Pero regalar la plata, no. No soy un banco, viejo. Aparte, me pierdo la oportunidad de hacerte un regalo de 100 pesos pagando solo 80 (o para qué tengo la tarjeta del Río, la del Francés, la del City ????)

Otra cosa con la que no comulgo, es la de regalar cuando quieras. El cumpleaños es un día del año, día importante para unos, dia más intrascendete para otros pero si me vas a regalar algo, que sea ese día, viejo. Nada de "te lo doy en la semana", "se lo compro otro día, no hay drama" o "che, esto es el regalo del año pasado, que me colgué".

Para mí, elegir el regalo de una persona y preocuparse para dárselo el mismo día de su cumpleaños, es amor. Cualquier excepción a esto, es de choto.

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Dulce y calentito



Depravados sexuales, abstenerse. Este humilde blog, por ahora, no se especializa en temas sexuales. Para eso está la gorda Rampolla que tan bien conoce la teoría sobre la cuestión.

Hay muchas cuestiones que dividen al mundo en mitades iguales. Hoy, nos convoca acaso el tema más difícil de todos: la comida.

Dulce y calentito podría ser el nombre de un servicio de Catering, cuyo fuerte sean las cositas dulces y en lo salado los calentitos. Éste, sería el primer servicio que yo no contrataría ni en pedo.Si en la guía hubiera un "Frío y saladito", marco directo y me tiro de cabeza.

Cuando a la tarde nos pica el bagre: Ud. prefiere un alfajor o un paquete de papas fritas? un paquete de galletitas Oreo o un pebete de JyQ?.


A mí me gusta más lo salado. Hoy por hoy, no me compro algo todas las tardes para matar el antojo, pero en mi época de gordo sin remedio, no había tarde en la que no salga un pancho con papitas, un paquete de palitos o un BigMac a $1,50 en el uno a uno.

No significa que después de cenar en vez de una fruta o un postre de chocolate, me mando una milanesa, pero sí es cierto que no muero por el chocolate en casi ninguna de sus formas, pero una picada completa realmente me puede.Lo mismo pasa con la comida caliente vs. la fría. Cuando digo que me gusta más la comida fría, no es solamente que prefieron una ensalada a un puré o un sandwiche a una tarta: también es que me gusta más comer la pizza fría al otro día que la calentita de la noche, que las empanadas de carne me caben más cuando ya se enfriaron y uno se puede mandar más de una al buche como si nada y sin riesgo de quemarse.

También como comida caliente. Me gusta mucho el arroz, la carne me vuelve loco y hago unos ravioles con tuco que son para chuparse hasta los codos.... sin embargo, sépanlo: si dejan unas papitas al horno en la heladera con el objetivo de calentarlas al mediodía siguiente, por mí no se calienten.

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martes, 6 de noviembre de 2007

Corte automático

Hay muchas cosas que tienen "corte automático", la mayoría en el ámbito sanitario.
Entre ellas podemos enumerar:

  • Canilla de baño público.
  • Toallas de papel.
  • Papel higiénico.
  • Duchas en hoteles españoles (por ecología...)
  • Secador de manos.



Yo no sé a quién le dieron a calcular cuánto tiempo debería durar una canilla abierta, pero no conozco a nadie al que no se le cierre la canilla y las manos sigan todavía húmedas. En cualquier baño público, uno relojea al vecino de canilla y va a verlo pegarle a esa mierda de canilla más de una vez hasta que se le vaya todo el jabón de las manos. En el caso de que la canilla sea demasiado rápida, una mano va al botón, la otra aprovecha el chorrito de agua.

Los papeles (higiénicos y toallas de mano) son siempre más chicos de lo que uno necesita. Pero ojo, no necesitamos exactamente el doble de lo que sale, la proporción vendría a ser 1 y medio, entonces con 1 pedazo de papel higiénico con corte automático, nos quedamos cortos (nos manchamos el pulgar y tal vez algún otro dedo); con 2 nos sentimos medio incómodos como quien se limpia con un diario La Nación.

Lo peor de todo, tal vez sean los secadores. Estos bichos no siempre andan de la misma manera: los hay de botón, de sensor, de aplauso y qué sé yo cuántas maneras más de encenderse, pero todos tienen una constante: calientan poco y se apagan un poco antes de lo que uno necesitaría. Uno diría "pero prendelo de nuevo y dejate de joder...". La obvia respuesta desde este blog a aquellos que opinan así, tienen 2 explicaciones: a) los de atrás lo quieren usar y si le vuelvo a dar al botón alguno va a tocar bocina; b) no me puedo pasar 3 horas adentro de un baño hasta que me queden las manitas secas como culo de vieja... tengo cosas que hace.

Por último, un aviso a la sociedad toda: los que viajen a España (al menos a Madrid y/o a Barcelona), vayan preparados para vivir unas de las experiencias más ridículas que el ser humano puede vivir en una ducha. Después de unos minutos la ducha corta sola. Sí, como escucharon, la ducha corta sola. Entonces, a mitad de jabón, shampoo, crema enjuague o jabón pasando por partes poco públicas, hay que sacar una mano de donde esté y darle a un botón. La temperatura del agua es imposible de regular y no se sorprendan si todos los que salen de bañarse, putean envueltos en una toalla.

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Escenas de la vida conyugue-laboral

Quienes trabajan en una oficina, pasan más tiempo del que pasan despiertos en la oficina y rodeados por sus compañeros de trabajo, que fuera de éste y rodeados por sus familiares. (Si a esto además le sumamos el tiempo que lleva llegar e irse del trabajo, las horas extras y los llamados post-oficina, alguno se va a pegar un tiro, así que mejor ni lo nombro).
Lo cierto, es que la vida de oficina es distinta a la vida no-oficina. A veces, hasta son completamente opuestas... cuál es la verdadera vida y cuál es la que está patas pa´arriba?

Un ejemplo de esto, son los cumpleaños.
En la vida "normal", la de afuera de la oficina, cuando uno cumple años está acostumbrado a invitar a sus seres queridos a comer y seguramente reciba algún que otro regalito.
Resulta que en la vida de oficina, las cosas funcionan completamente al revés: uno tiene que llevar regalos a la oficina (facturas, brownies, chocolates, etc.) y todos lo invitan a uno a almorzar.

Otra cosa en la que la vida dentro y fuera de la oficina se diferencian, es en el consumismo.
Cuando uno vive fuera de la oficina, cuando necesita algo se acerca a un supermercado, una perfumería, un almacen o algún negocio de otro ramo.
En la oficina, un representante de alguno de estos rubros se acerca a nosotros y nosotros compramos independientemente de lo útil o no que esto nos resulte. Es así, como la gente compra DVD vírgenes sin saber para qué son, cremas para la cara en base a pepinos y pepinos y aceitunas verdes en salmuera por kilo, sin tener la menor idea de si esto verdaderamente es un ahorro o no con respecto al precio del mercado "off oficina".

Además, hay una cuestión exraña al respecto de los hábitos alimenticios. Muchos en sus casas, se acostumbraron a mirar la televisión, escuchar la radio o poner un poco de música mientras comen en familia.
Acá, en las oficinas, se hace de todo (después de todo hay que laburar, no?) y de mientras se come de todo. Qué es de todo? DE TODO: galletitas con queso blanco y mermelada, helado, tostadas, grisines, galletitas dulces y saladas a cualquier horario, sandwiches de milanesa completos, papas fritas de paquete y de las otras, combos de McDonald´s, parrillada completa para 4, ravioles con tuco, caramelos de todos los gustos y texturas y alguna que otra manzana verde.

Si Ud. es parte de esta gran familia que componen los ámbitos de oficina, lo invito a expresar sus propias vivencias... para que uno se vaya haciendo un poco una idea de lo que puede llegar a encontrar, vió?

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lunes, 29 de octubre de 2007

Elecciones 2007



El país eligió, entre otras cosas, el Presidente para los próximos 4 años.
Además se votó para elegir Senadores, Diputados, Gobernadores, Intendentes, Piqueteros y Barrasbravas oficiales.


Cada uno vive el tema a su manera y este blog no se podía quedar afuera del análisis de cada uno de los votantes que son los verdaderos protagonistas de estas elecciones:

Por un lado está el tipo que se acuerda que hay que votar el sábado a la noche cuando ve todos los boliches cerrados y pregunta qué pasó. Ahí alguno le avisa que es porque mañana se vota y se da por enterado.
En la otra esquina está el que desde hace un año está haciendo un seguimiento exhaustivo de los candidatos y espera ansioso el día como si fuera su propio cumpleaños.

Al respecto del análisis de los candidatos al momento del cuarto oscuro, los hay quienes eligen por algún atributo no-político de los candidatos, a saber: A Carrió no la voto porque grita, al Alberto lo banco porque se mueve a Esther Goris, Cristina me cabe porque se viste bien y de Pino Solanas sé poco porque no soy de ir al cine seguido.
Por el contrario, habrá quien desde hace meses se embarcó en una profunda investigación de la carrera política y la vida y obra de cada candidato (hasta el último de cada lista de diputados) y cuando vota te lo hace saber "yo lo voto a Melconian, porque el bigote se lo dejó en honor a Groucho Marx y como a mí me gusta mucho ese tipo de humor, creo que me representa".

El deber cívico es irrenunciable, pero no todos viven el domingo de la misma manera. Para algunos es "el día": se levantan tempranito, desayunan liviano, se pegan un baño, se afeitan al ras, zapatos pantalón sport y camisa a cuadros, anteojos de lejos y de cerca y al colegio más cercano. Otros lo programan entre medio del almuerzo y la siesta, antes de ir al supermercado o cuando se les vaya la resaca (que no haya boliches abiertos, no significa que no se pueda festejar un cumpleaños, no?).

El festejo también separa al ciudadno argentino en grandes bandos. El peronista festeja con bombos y platillos, banderas, piqueteros, canciones de cancha y mucha pero mucha marcha peronista. El de centro-derecha o el ex-radical, festeja con un "sabíamos que íbamos a lograrlo" y más bien aplausos, guiños cómplices y abrazos con palmadita. El radical.... el radical no festeja últimamente.


Por último, no podíamos hacer un análisis del sufragio sin hablar del acto en sí: el de hoy fue un acto electoral un poco complicado, porque nadie quería ser autoridad de mesa (como si supieran que el día iba a estar hermoso), arrancó y terminó más tarde y como había tanto para votar y el corte de boleta es una cosa que mete presión, la gente pasaba un tiempo largo en el cuarto oscuro y se hacían grandes colas cual si fuera un banco el día que vence el ABL.


Ahora, hay algo que sigo sin entender: la cantidad de electores por mesa es siempre la misma en todas las mesas de un mismo colegio. Alguien me puede explicar por qué la mesa con menos mujeres tenía el doble de gente en la cola que la mesa con más tipos? Qué hacen las mujeres en el cuarto oscuro? Se creen que es un baño y se peinan?

Que gane el mejor, o que por lo menos ganen el país y la democracia.
(Sí, me puse como zurdito, no?)

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miércoles, 24 de octubre de 2007

El enemigo de los mozos

Mucho se ha hablado de mi relación con los mozos.
Que hago que me odien, que los odio sin importar lo que digan, que les hago la vida lo más difícil posible, que me encanta quejarme en restaurantes y demás.

Es 100% cierto.

Todo lo arriba expuesto es cierto.


Pero todo, como la vida misma, tiene una explicación. (Se viene una reflexión larguísima, sépanlo).

Hay varias categorías de mozos:
Están los mozos-mozos, aquellos que son mozos de profesión, no necesitan anotar nada para traerte todo al pie de la letra, conocen "como sale" todo lo que tiene la carta, está al corriente si algún plato se acabó y tiene el timing ideal para atender (nunca muy apresurado por retirar los patos, nunca escondido atrás del mostrador que no se le pueda pedir ni un vaso de agua ni la cuenta).
Esta categoría de mozo es odiado, porque ellos nos odian a nosotros, los comensales: se mueren por estar aunque sea una vez del otro lado y no ocultan su envidia. Harán lo imposible por amargarnos la comida, ya sea haciendonos pedirle 20 veces el hielo, no trayendo la sal hasta que el plato esté por la última papa frita y haciendonos desear con platos que nos recomendaron pero que todos sabemos que son un 10.
Esto por qué? Por qué no saben? Nooo.... porque son unos hijos de puta, con todas las letras.




Otra gran categoría, engloba al mozo-pasantía: pibes jovencitos, que están de mozo porque ya probaron suerte en McDonald´s, en Blockbuster, laburando de empanada bailarina y de cadetes y ahora se les dió por ser mozos. Está clarísimo que no es esta su profesión ni su vocación, difícilmente se acuerden de todo lo que pedimos (aunque seamos 2) y si lo anota después no entiende su letra. No faltará quien quiera tocar nuestro lado tierno al momento de calcular la propina con un "es que es mi primer día..." pero claramente brindan un servicio que lejos está de merecer un 10% sobre la cuenta para sus arcas personales.
Este mozo, también es odiado. Por qué? Porque no quiero de mozo a alguien que no sepa qué es una suprema a la Maryland, no se acuerde si hay helado de chocolate, de dulce de leche o de vainilla ni si tienen línea Coca o línea Pepsi.

El mozo-boludón, es el jovencito "piola" (rastas, pantalón babucha, algún que otro tatuaje, mucho aro y acento o "zezeo") que labura de mozo porque cree que es una manera "piola" de conocer gente (seguramente estudie teatro, tenga una banda y/o sea bastante puto). Por qué no te disfrazás de Pantera Rosa y te subís al tren de la alegría, pelotudo? Por qué tengo que aguantar que un tipo así se confunda una milanesa de pollo con una suprema de pollo y que encima me recomiende un vino para acompañar las rabas ????

Otro gran grupo es la moza-gato, que abarca a las Sritas. mozas que usan pollerita bastante corta, pantalón para sordo mudos, escotes increíbles y están más producidas que las de Bailando por un sueño, pero si le tirás 2 chistes que no le caben, te ponen cara de culo y terminás comiendo lo que ellas quieran. Si la mesa es toda de caballeros, vienen contorneando el culito porque saben que habrá propina acorde; si en la mesa hay parejas, olvidate de pedirle hielo... lo trae junto con la cuenta o con el helado.

Sea cual sea la categoría de mozo, los odio por lo mismo. A saber:

  • Nunca se hacen cargo de nada: si el precio estaba mal, culpa del cajero; si la comida está fría o tarda mucho, culpa del cocinero; si en el lugar están fumando y no se puede, culpa del gobierno.


  • Nos manipulan para que comamos lo que ellos prefieren: "la milanesa sale medio aceitosa, no te la recomiendo". Pero si esto no es lo de Ravenna!!! Claro que espero que sea aceitosa, carajo !!! O me vas a decir que las rabas "tienen mucho gusto a pescado"????


  • Son los primeros que escupen los platos cuando los devolvés porque están fríos. No los únicos, pero sí los primeros.


  • Te tratan como pelotudo cuando no entendés un plato. Me parece que no es culpa mía. A veces las cartas están escritas en egipcio, casi.


  • Se hacen los cancheros, que no anotan ni las bebidas. Después las traen como el culo: "quién quería agua con gas"... pero sí pedimos 5 cocas y una fanta ???


  • Cuando pueden, tratan de hacerse los graciosos. No funciona así. Si querés hacerte el gracioso, juntate con 5 mozos más y andá a McDonald´s a pedir un Combo. Si yo vine al restaurant con amigos, es porque me quiero hacer el gracioso delante de ellos y no que me gaste un mozo.


  • Suelen contestar preguntas qué nadie hace. Cuando la pregunta es "se puede cambiar la ensalada por puré?" la respuesta en vez de "Sí" o "No" es "la podés cambiar por puré, verduras grilladas, batatas fritas, papas bastón o zanahorias glaseadas". Cuando la pregunta es "cómo viene el volcán de chocolate?", te contestan "es una receta única en el país porque el chocolate de adentro es amargo y el de afuera no, lo hacen en el momento, por eso tarda 20 minutos y es para compartir". Pero si yo quería que me diga si viene con helado de vainilla o de frutilla nada más.... era mucho pedir?


  • Quieren participar a toda costa de tus eventos sociales: si estás festejando un cumpleaños, se mueren por cantartelo en italiano o con un bailecito, si pueden sacarte la foto ellos, felices de la vida y si pueden averiguar por qué estás brindando, su vida parecería cobrar mucho más sentido.



Ahora sí, si hay un mozo que odié, odio y odiaré por excelencia es el mozo "especializado".




La moda, en los lugares chetos y de comida americana es que haya 50 mozos para cada mesa: uno para dejar las servilletas, otro para tomar el pedido de bebidas, otro para traer el pedido de bebdidas, otro para tomar el pedido de comida, otro para traer el pedido de comida, otro para escupir el plato cuando lo pedís más calentito, ninguno para traerte hielo y todos para pedir propina.

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lunes, 22 de octubre de 2007

Caverniculos

No, los caverniculos no son pequeñas cavidades del cuerpo que conectan diferentes órganos vitales.

No... tampoco son una especie de dulces de origen griego relleno de dulce de arándano, como alguien podría suponer.

Noooo... no son hongos que crecen en alejadas cavernas.


Los CAVERNICULOS vendrían a ser lo que todos conocemos como CAVERNICOLAS.



Solo que está dicho por una persona que todavía no maneja muy bien el idioma, porque nació en Alemania y vino al país hace apenas 75 años.

Cómo llega la palabra CAVERNICOLAS a convertirse en CAVERNICULOS? Muy fácil.

Primero le agregamos el factor gringo. El mismo que convierte la palabra ARBEJA en la palabra ALBERJA y la palabra FOTOCOPIA en la palabra FOTUCOPIA. Así obtenemos la palabra CAVERNICULAS.

Después le aplicamos un poco de lógica alemanota, que no distingue artículos de adjetivos...

Para mi abuela, inventora del término, CAVERNICULAS vendrían a ser las mujeres de los CAVERNICULOS.

Grande Bobe !!!

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Anfitrionismo Nervioso

f. Med. Enfermedad de origen psicológico Se manifiesta en personas con ímpetu de servicio, que no pueden bancarse no ser anfitrionas de los eventos sociales y se auto ubican en ese lugar.

Yo tengo anfitrionismo. Lo sufro desde hace mucho tiempo, pero recién pude empezar a vivir mi vida plenamente cuando me lo diagnosticaron... ahora ya lo sé.

No puedo ir a un cumpleaños y no ayudar aunque sea apagando las luces cuando llega la torta. Si estoy en un bar, ayudo al mozo juntando los platos con los cubiertos cuando termino de comer. Si voy de invitado a un asado siempre termino haciendo la ensalada. En una reunión familiar, no puedo parar de reponer las gaseosas y si voy de invitado a un cumpleaños de alguien que no conozco (familiar lejano o conocido de mi novia) de una manera u otra termino sirviendo las empanadas, con las servilletitas de papel en la otra mano.

Si alguno está pensando "pero es un pelotudo"... no lo dude más. Es así. Se lo confirmo yo mismo.

Lo peor de los que sufrimos este terrible mal es que nos terminamos calentando con los que no lo hacen. Si voy de invitado a un cumpleaños y me pongo a ayudar, me caliento con los que me piden una gaseosa o los que dudan para agarrar una empanada con miedo a que sea una de carne picante en vez de una de carne suave.

Esta terrible enfermedad, me lleva a maldecir a amigos que en un restaurant devuelven un plato porque está frío, porque no les gusta o está demasiado jugoso, porque me siento yo ese mozo o ese cocinero que puso todo de sí para que estos desagradecidos lo traten de esta manera.


Haré lo posible por evitarlo; todo lo que esté a mi alcance (que no incluya ir a terapia, claro) será tenido en cuenta con tal de evitar este mal que me aqueja.

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domingo, 21 de octubre de 2007

"Recién salió para allá..."

Tal vez sea Ud. uno de esos que no puede cerrar un asado entre amigos sin degustar un cuartito de helado, o no se de mucha maña para la cocina entonces recurra continua y repetitivamente a la cocina por teléfono, más conocida como "Delivery".
Lo que otrora fuera conocido como "entrega a domicilio", revistiendo de distinción a las primeras pizzerias de barrio que lo instauraron, hoy es conocido casi exlcusivamente por su nombre en inglés.

Si Ud., por el contrario, no está muy familiarizado con el término y/o con el sistema, sepa que existen altísimas probabilidades de que tenga que atravezar por alguno de los siguientes avatares, independientemente de si el delivery en cuestión sea de pizzas, empanadas, milanesas, farmacia, bebidas, kiosco, mouses inalámbricos, películas en DVD o juguetes sexuales:

  • La lista de precios que Ud. tenga a mano y en base a la cual se decidió a llamar a esa pizzería en particular, seguramente ya no sea la vigente (probabilidades: 75%)
  • Siempre que uno llama al delivery, está a punto de cerrar (probabilidades: 80%)
  • Cuando después de armar el pedido entero, Ud. pide que lo repitan para verificar que coincida con lo que quería, difícilmente no se le hayan escapado las fritas o las porciones de faina o las bebidas (probabilidades: 72%)
  • Si Ud. pide cambio de 100, traen de 50; si pide de 50, traen de 20; si pide de 20, no traen; si pregunta si aceptan tickets, el que viene con la motito no tiene ni idea de qué son esos papelitos (probabilidades: 60%)
  • Cuando ya sea demasiado tarde para deshacer el pedido, lo que Ud. más quiera pedir, el motivo original por el cual eligió ese lugar, es lo único que no van a tener. "No, ese dulce de leche ya se acabó...". (probabilidades: 85%)
  • El precio final, que nos dijeron por teléfono, no coincidirá con lo que le pidan cobrar al de la motito "Sabés qué pasa? Se había olvidado de sumar las bebidas..." (probabilidades: 71%)
  • Nunca la suma total, sea fácilmente divisible entre los que tengan que pagar: si son 7, la suma será 82,50 y si somos 10 la "dolorosa" ascenderá a 91,20. (probabilidades: 87%)
  • Y por sobre todas las cosas, la máxima de los deliverys: cuando Ud. llame a reclamar el pedido, porque ya pasó un rato largo y todavía no llegó, no importa cuándo llame, no importa a quién llame, no importa cuántas veces llame. Siempre del otro lado le dirán "Recién salió para allá...." (probabilidades: 100%)

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lunes, 15 de octubre de 2007

BOND... JAMES BOND

Tal vez se debe a como me criaron o como son mis papás y yo simplemente lo imité.
Pero en definitiva, lo que me pasa es que soy estúpidamente formal, casi ridículo.
Cuando trato a una persona de más de 50 años, automáticamente la trato de Ud. e incluso aunque esta persona me pida que no la trate así (casi siempre porque creen que eso y un mechón de pelo rubión los hace ser más pendejos...) no puedo dejar de hacerlo.

Esto pasa también con algún familiar no tan directo. Es el caso de mi tía abuela, hermana de mi muy querido abuelo, Sra. que obviamente conozco hace muchos años, a la cual trato de Ud. Cómo puede ser que mi novia la conozca hace menos que yo y la trata de "vos" y yo no la puedo tutear?
Alguna vez se me ha escapado alguna pregunta con el verbo conjugado para el tuteo, y me puse todo rojo y pedí disculpas.

Hay otro tema, que subyace bajo este aparente ridículo apresto social, que es que no me gusta saludar con besos a los hombres. No, no me gusta. Solamente lo puedo hacer con muy muy amigos, pero soy más del abrazo sin beso, que el beso así solito.
En realidad, me gusta estrechar la mano de los caballeros (entre otras cosas porque creo que según como da la mano una persona, se pueden saber mucho de su personalidad... pero dejémoslo para otra reflexión).

Tan mal está estrechar la mano de otras personas de menos de 30 que me presentan en un cumpleaños? O por el solo hecho de que vayamos a comer empanadas de carne todos juntos nos tenemos que saludar por primera vez en nuestras vidas con un beso de labio con mejilla?
Si estamos en una fiesta y tal vez en un rato nos choquemos y nos apoyemos en un trencito, no hay problema... incluso a lo mejor cuando nos despidamos acceda a saludar con beso pero cuando llego, si lo saludo con un "Buenas noches mi nombre es..." y le extiendo la mano, no me la ignore y me quiera dar un beso a toda costa, no sea trolo y deme la mano, carajo...

Un fuerte apretón de manos para todos.

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jueves, 11 de octubre de 2007

Puma Puma Gay




Se ha celebrado en la Argentina el mundial de fútbol gay. Ergo, se puede decir que en el fútbol hay más de un trolón dando vueltas (de hecho, si se hizo un mundial es porque hay más de uno...)

También hay quienes se sorprenden por lo "glamouroso" de los jugadores de tenis, que la vinchita, la muñequera, la ropita blanca ceñida al cuerpo y todo vestiditos al tono.

Pero seguramente, todos creen que si hay un deporte que es bien pero bien de macho, ese no es otro que el rugby.
Lo lamento, Sres. Me siento en la obligación de advertirles que no existe deporte más homosexual que el rugby.

Qué estoy loco?

Alguien vió algún partido de Los Pumas en el Mundial de Rugby de Francia?

Las diferentes "posturas" del rugby incluyen: agarrarle el culo al de adelante y empujarlo, agarrar de la cintura a un compañero y levantarlo cual pareja de Patinando por un sueño, meter mano abajo de una maraña de seres humanos sudorosos a pesar de saber que la pelota puede ya no estar ahí, entre otros.


Yo no soy un especialista en deportes y los que me conocen saben que estoy lejísimos de serlo, pero no hace falta ser Alejandro Fantino (sutil...) para saber que entre los jugadores de rugby debe haber más de uno que disfruta la "camaradería" que dentro de la cancha nos hace apoyarnos todos unos con otros en montonera y que si nos descuidamos, antes de tirarse arriba del resto a festejar un try, primero se acomoda un poco el tobul y después directo a la montaña...

Chicas que circulan y merodean el ámbito del deporte en equipo: ojo con el rugbier, que si lo escuchan decir "los chicos son mi vida", tal vez quieran decir otra cosa.

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lunes, 8 de octubre de 2007

¡Salud...!

Tengo una irrefrenable necesidad de decirle "¡Salud!" a la gente cuando estornuda. Esto me pasa tanto para la gente que conozco (amigos, familiares, compañeros de trabajo) como para ilustres desconocidos que estornudan en un vagón de subte, en una sala de espera o en un velorio en el que podamos haber coincidido.
No solo eso: además tengo que decirselos una vez para cada una de las veces que se estornuda. Nada de decirlo una vez al principio y que dure o una al final y que sirva para todos los estornudos que se hayan producido.

Acá está el tema: por qué nunca se estornuda una sola vez? No conozco a ningún ser humano que estornude una única vez, aislada, solita y después pueda continuar con su vida. Dejemos de lado casos extremos como mi madre que puede estar estornudando 30 minutos ininterrumpidos sin que esto la haga pensar en resolverlo de alguna manera.

La distribución de la cantidad de estornudos del ser humano sigue la siguiente distribución:



(En definitiva, la mayoría estornuda unas 3 veces.)

La explicación científica de esto...no la tengo. Sí, aunque parezca mentira, no la tengo. Sin embargo, si tienen ganas les puedo contar un montón de otras pavadas al respecto que a lo mejor hacen olvidar el mal trago de no saber porqué la gente estornuda 3 veces.

El estornudo indefectiblemente genera una situación incómoda, porque a nadie le puede resultar simpático que un montón de gérmenes (ya sea en formato acuoso o más bien gelidificados) salgan de alguno de sus agujeros corporales a la velocidad del sonido al ruido de AAAACHUUUUUS.
Entonces, lo que hacemos es adaptar este estornudo a la situación en la que el mismo nos sorprende.

El estornudo en la oficina o en un ascensor lleno de gente es casi un estornudo para adentro. Hay gente que incluso cree fehacientemente que esto puede provocar la muerte (claro, son los mismos que creen que tragándose las semillas de la mandarina te crece un árbol adentro...).

Cuando por el contrario, el estornudo se da en un ámbito más bien amigable y socialmente relajado, es una explosión de sentidos que incluye un meneo de la cabeza hacia atrás para luego rápidamente acompañar hacia adelante, un ruido que comienza tal vez con una pequeña silbatina o suspiro forzado para terminar en un salpicar sin dudarlo mesas, sillas, paredes o volantes sin ninguna limitación ni inhibición.
Puede ser que a la larga esto nos haga a todos un poco más felices, pero convengamos que a veces, habría que ser un poco más medidos.

En definitiva, será cuestión simplemente de tener a mano siempre un paquete de pañuelos descartables, andar siempre con una mano libre por si se viene uno medio cargadito y avisar a tiempo cuando estamos manejando, para que el co-piloto se haga cargo del volante mientras se produce el estornudo que sí o sí, nos obligará a cerrar los ojos por un instante que puede resultar fatal.

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jueves, 4 de octubre de 2007

A veces alcanza con una mirada...

Viajar en subte, puede ser una experiencia de todo tipo: angustiante, claustrofóbica, rápida y hasta mal oliente.
Pero quien no disfruta a veces de una visión que nos regala el mismísimo pasaje?

Me refiero en un 100% a un culo que raja la tierra.

Pero qué sería de ese culo, sin una mirada cómplice de otro pasajero que tal vez no tenga la misma edad, la misma profesión, la misma clase social ni sea hincha del mismo club de fútbol que nosotros, pero que con la misma sigilosidad está mirando de reojo?

A veces, no hace falta saber el nombre de ese "compañero". Ni siquiera hace falta asegurarse de que no nos esté choreando la billetera.

Alcanza con cruzar una mirada, sonreir un poquito con cara de "viste lo que es eso?" y seguir cada uno en lo suyo.

Gracias, a todos los cómplices silenciosos que viajan conmigo cada mañana.


NdeR: aplica también a caídas graciosas, gente que se engancha la mano en la puerta, los que se tropiezan en la escalera. No sabría saber si se aplica a bultos masculinos (por suerte y decisión propia).

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jueves, 27 de septiembre de 2007

Los dilemas de la vida

  • Bañarme: 12 min
  • Afeitarme: 8 min (sí, creo que debería bajar un poco estos tiempos)
  • Ver la temperatura en TN o crónica: 2 min (nunca me acuerdo qué canal es Crónica)
  • Cambiarme (traje): 15 min* (encontrar medias de traje, no me resulta fácil)
  • Cambiarme (no traje): 10 min*
  • Estirar la cama: 0 min (vivo con mi mamá...)

  • Desayunar livianito: 5 min
  • Desayunar un poco más: 9 min
  • Mandar algunos mails: 5 min
  • Armar un bolso para ir al gimnasio: 8 min (revisar bien que no elijo 2 remeras, no olvidarse calzones, ojotas, desodorante... muchas cosas!!!)
  • Asegurarme de que tengo llaves, billetera, celular, anteojos, etc.: 1 min
  • Volver porque me olvidé las llaves: 2 min
  • Volver porque me olvidé la billetera: 4 min* (ya había salido, porque tenía las llaves...)
  • Viaje en subte hasta la oficina: 15 min
  • Esperar un subte en el que me pueda subir: 16 min
  • Caminar desde el subte hasta la oficina: 4 min*
  • Comprar algo en el kiosko antes de entrar: 6 min* (2 de caminata, 2 de elección, 2 de buscar cambio)

* valor que se duplica cuando llueve

(Si esperan un "Llegar temprano a la oficina, no tiene precio, para todo lo demás existe Mastercard", se equivocaron)

Hice las cuentas: en el peor de los casos, me puede llevar hasta 107 minutos tooodo lo que tengo que hacer cada mañana desde que me levanto hasta que llego a la oficina.

Entonces, qué hacemos? Nos levantamos 2 horas antes de entrar a la oficina???
(No se olviden que a todo esto encima le tengo que sumar hora y media de snooze...)

No, recorto: o no me baño, o me baño pero no me afeito, o no desayuno, o desayuno rápido, o me banco que me apoyen todo el viaje en subte con tal de subirme en uno más lleno, o evito pasar por el kiosko antes de entrar a la oficina.

Si salgo a la oficina sin bañarme, sin afeitarme, sin ver la temperatura, sin desayunar, haciendo un esfuerzo por no olvidarme nada (o si me lo olvido no lo vuelvo a buscar), no voy al gimnasio tardo solamente 30 minutos.

Claro, el único problemita es que mi día termina resultando una mierda, pero todo sea por no levantarme a las 7 de la mañana !!!

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miércoles, 26 de septiembre de 2007

Una especie en extinción

Desde el desembarco de la fotografía digital en nuestra rutina diaria, ya nada fue igual. Cambiamos rollos por memorias digitales, fundas por megapixels y cámaras descartables por pilas recargables.
Todos disfrutamos las maravillas de mirar la fotos calentitas, a las pocas horas de haberlas tomado, mandarlas por mail o ponerlas en "blogs", "photologs" y todo lo que termina con logs (como "Kellogs")

Pero nos olvidamos de una víctima silenciosa que esta evolución se cobró: las fotos de cumpleaños.

Claro, todos llevamos la cámara a las vacaciones y después elegimos algunas y las imprimimos pero quién imprime las fotos de cumpleaños?


Qué pasa? Ya no nos gustan más las fotos con gente soplando velitas en álbumes finitos y blanditos, de los que tan difíciles son de meter en los compartimentos transparentes.

Desde aquí, un llamado a la solidaridad: si alguien tiene una foto EN PAPEL, con alguien soplando números con velitas arriba, me avisa y me la manda. (De última le saca una foto digital y me la manda por mail... qué le vamos a hacer?)

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jueves, 20 de septiembre de 2007

Sabiduría oriental

Era un miércoles 19 de Septiembre de 2007 como cualquier otro.
Apenas pasaditas las 7 de la tarde, ese horario en donde empieza a picar un poco el bagre y el mundo se divide en 2 mitades exactamente iguales: los que prefieren atacar al dragón interior con un alfajor de chocolate de 3 capas y los que dada la cercanía de la cena, optan por lo salado.

Bajé del subte, subí las escaleras de la estación Medrano muy despacio y ahí estaba ella...

La miré y me dije "Claro... cómo no se me ocurrió antes?"

Pero si desde chico, veía a la gorda Rita a la vuelta de mi casa, en la gallitetería de 24 de Noviembre y San Juan agarrarse una entre lata y lata, para que el día ses más llevadero... Será ésta la famosa sabiduría oriental de la que tanto se habla?

A la salida de la estación, hay un quiosco chiquitito, que tiene ventanita para los 2 lados: para la avenida y para la escalera del Subte. Casi que uno podría salir, comprarse algo en el quiosco y volver a subirse al coche rojo de la línea B sin respirar ni una gota de aire fresco.

En ese quisquito, atiende una Sra. china (o japonesa o peruana, no solo no sé sino que tampoco es importante... tenía ojos rasgados).

No vi el acto completo, pero lo vi lo que necesitaba.

Lo justo y necesario para que la sonrisa me durara 3, 4 cuadras y hoy le dedique esta pequeña reflexión.

La Sra. se estaba llevando a la boca una papafrita, de esas de paquete, bien finita, pero grasosa como tiene que ser una papa frita de paquete.


Tony Blair engrasándose las manos

Cuando la papa ya estaba segura y ella pudo sacar la mano para agarrarse otra, vi que entre la mano y la papa, había algo más... algo raro, algo que conocía, pero que nunca había visto entre una mano y una papa frita de paquete.

No, Sres., no era un hilo de baba hediondo. Era una bolsa de nylon, de esas chiquititas que los que atienden en un almacén se ponen en la mano antes de meterla en una lata llena de galletitas de chocolate, para agarrar algunas y pasarlas a la bolsa con la que depués uno se va a su casa.

Y resulta que ella, la china, estaba usando una bolsa de estas para comer papas fritas del paquete sin engrasarse las manos. Una genia !!!

Cuántos paquetes de papas fritas habré dejado de comer en mi vida, porque me quedaban las manos todas engrasadas y no podía agarrar las monedas para el colectivo o estaba por ver a alguien y no daba para andar con las manos todas brillosas o chupándome los dedos.


Y pensar que todo se resolvía con una simple bolsa de nylon...


Desde aquí, me pequeño homenaje a la china del quisquito de la estación Medrano del Subte B. Si pasan por ahí, a eso de las 7 de la tarde y la ven llevándose una papa frita de bolsa a la boca, no dejen de saludarla de mi parte y decirle que es una fenómena.

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martes, 18 de septiembre de 2007

VENDO O PERMUTO VESICULA

La selección natural, es el término con el que Darwin se refirió al proceso mediante el cual las especies van progresando lentamente hasta desarrollar sus mejores atributos. Las jirafas tienen el cuello largo, producto de que un día nació una con el cuello un toque más largo que las demás y eso se fue pasando de generación en generación...

Entiendo que lo mismo va a pasar con los seres humanos, con lo cual dentro de una cantidad x de años (tal vez 200, tal vez 1000), los hombres van a tener algunas particularidades distintas a las que tenemos hoy en día.
En exclusiva, para los lectores de estos reflexiones, un adelanto del hombre del futuro:

  • Apéndice: chau. Nadie sabe para qué sirve, todos saben que se puede sacar y el mundo sigue adelante
  • Vesícula: chau. Algunos saben para qué sirve, pero se puede sacar y las cosas siguen igual.
  • Dedo meñique de mano izquierda: el de la derecha a veces da una mano con las teclas que queda medio lejos, pero el de la izquierda, no sirva para nada. Chau.
  • Cejas más finitas: nunca conocí a nadie que se quiera agregar cejas. Todo el mundo se las quiere depilar para tenerlas más finitas. Entonces, por qué no venir de fábrica con cejas finitas?
  • Más huesos con nombres graciosos, que se sumen a "homóplato", "clavícula", "tibia", "radio". No sabría decirles donde van a estar, pero seguro que van a venir.
  • Pies con menos dedos. Si igual se separan solo en 2: el gordo por un lado y todos los demás por otro (o acaso aluguien puede levantar solo el tercer dedo del pie sin levantar los otros...? quiero fotos). Solo se los puede individualizar a la hora de pasar corriendo al lado de un mueble y engancharse y hacerse mierda solamente el chiquito.
  • Pelo en el pecho: eso va a venir de fábrica para todos, hombres y niños. No hay nada más sexy que un hombre con pelos en el pecho, eso lo sabemos todos...

Y para los que estaban preocupados por las que acaso son nuestras mejores virtudes, aquello que nos diferencia del resto de los animales... a no preocupar: vamos a poder seguir tirándonos peditos y sacándonos los mocos con la misma facilidad que hasta ahora !

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lunes, 17 de septiembre de 2007

La otra tarde vi llover...

Vi gente correr
y no estabas tú...


Llegué a la triste conclusión de que la lluvia es una mierda.

Pero esto no lo siento así desde siempre.
Incluso cuando era más chico, no sé, 15 tiernos añitos ponele, disfrutaba como un loco la lluvia.
Es más, las lluvias de verano eran una aventura, de andar con pantaloncitos cortos y remera, mojarse más que en una pileta e incomodar a cuanto viejo se podía sentándose medio arriba de la cola del piloto, que quedó a medio desacomodar en el asiento de al lado del colectivo.
Será que en aquella época no tenía celular, que si se moja medio que hay que tirarlo a la basura.. O tenía una de esas billeteras de lona, que adentro tenían solo pavadas y pocos billetes (a decir verdad, muchas más monedas que billetes) así que si se empapaban uno no sufría tanto... La ropa era lo de menos. Qué pantalón cortito no se seca en apenas un rato?

Ahora resulta que caen 2 gotas y ya estoy puteando. Nunca que se larga, tengo un paraguas encima. Y si de casualidad hay un paraguas por ahí dando vueltas, seguro que piso una baldosa floja y me embarro la gamba hasta la rodilla. Tanto hacer malabarismo me meto las manos en el bolsillo para que no se moje el celuar, ni se arruine la billetera tan linda de cuero, tratando de no resbalarme porque si agarro envión no me para nadie (tengo las manos en los bolsillos, a no olvidarse) y seguro que la gran mochila impermeable que me costó un ojo de la cara (pero que valió la pena, porque es impermeable!!!) deja de serlo cuando llueve como si fuera la última vez.

Tengo un montón de chistes de lluvia
- Llueve como en España: de arriba para abajo
- No llueve más... ni menos, llueve igual que antes
- (lloviendo a más no poder) No sabés si va a llover hoy?
- 2 gotas más y llamo a Noé para que me venga a buscar en arca.

La cara de culo que puedo poner si alguien me llega a decir alguno de estos chistes cuando estoy empapado hasta las tarlipes, tiritando de frío, despeinado, con el celular a medio sonar, los pañuelos descartables arruinados, las 2 botamangas embarradas y mi mochila hecho un colador...

Cuando de chicos aprendimos el ciclo del agua, que se evapora, forma nubes, llueve, llena lagos, se evapora y empieza de nuevo, se equivocaron.

El verdadero ciclo de la lluvia es: de chico te retan, para que no te mojes ni te enfermes, de joven te mojás y te enfermás y re retan por eso y de viejo choto, cuando ya nadie te reta y podés hacer lo que quieras, lo que querés es que no llueva.

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jueves, 13 de septiembre de 2007

Me parece que la estamos complicando.

Hoy lo verifiqué. Le pregunté a un Sr. de unos 50 años y me confirmó que hace un tiempo (un decir, 20 años) no existían los "frutos rojos".

A mi humilde entender, sí existían la frambuesa, la mora y esas 2 ó 3 frutitas de mierda que se conocen ahora genéricamente y todos en una gran bolsa de gatos agrupados por su color.

Después están los "frutos del bosque". Son los mismos los frutos rojos que los frutos del bosque? Un fruto que crece de manera silvestre en un bosque, pero es de color rojo, en qué categoría entra? En las 2? No puede ser... es una paparruchada.

Y las cosas "capreses". Ensalada caprese, pizza caprese, empanada caprese, tarta caprese, sandwiche caprese.
Ahora resulta que todo lo que tenga algo de albahaca, queso preferentemente muzzarela y tomates cherry o perita (parece que el tomate redondo no es tan glamouroso como los otros 2) ya se hace llamar Caprese.

Yo me pregunto: hace 10 años, cuando alguien quería juntar 2 panes y en el medio meterle algo verde, un poco de queso y algo fresco como un tomate; se preocupaba por dar con los estándares de lo Caprese o lo no caprese o se lo mandaba al pecho directo sin consultar una enciclopedia?

Y un supermercado que venda albahaca, muzzarela y tomates... es acaso un supermercado caprese? Esto es muy confuso.

Lo que también me rompe un poquitito las pelotas, es la cuestión de las heladerias. Hay algunas heladerías que están siempre llenas de gente, pero no están llenas de gente porque el helado sea riquísimo ni porque la gente se agolpe en la puerta queriendo degustar sus riquísimos cucuruchos: lo que pasa es que cuando la gente ya sacó el ticket para acercarse al heladero, se ve envuelta en un problemón del que no puede salir ...

Qué gusto de helado elijo, si no entiendo ninguno!?

Antes los gustos eran simples y directos. Nada de eufemismos.
Existían el dulce de leche, el dulce de leche con dulce de leche natural y el dulce de leche granizado.
Ahora serían: dulce de leche de nuestro campo (ex dulce de leche normal) y dulce de leche tentación (ex dulce de leche con dulce de leche natural)

Esto invariablemente nos obliga a preguntarle al heladero, que ya tiene en su mano que está empezando a transpirar nuestro futuro vasito de barquillo, por el significado y contenido de cada uno de los gustos. O acaso yo tengo que saber a qué se refieren con "Crema mediterránea" o "Delicias patagónicas".

Esto, invariablemente, resulta en que al segundo gusto que le pedís el tipo pone cara de culo y te hace sentir que estás completamente fuera del sistema
Mirá querido, si fueras tan amable de poner "frtuilla a la crema" y "tramontana" en vez de esos nombres en pseudo italiano, las cosas serían más fáciles.
Al final siempre termino eligiendo menta granizada y banana split, y vos llamalos como quieras. Hacé vos la traducción.

Hago un llamado a la solidaridad y pido encarecidamente que la cortemos un poco con este afrencesamiento innecesario de los nombres de las comidas.

Yo te digo, va a llegar el día que nos sentemos a comer en un restaurant, en la carta aparezca un plato que diga "delicados escalopines de ternera envueltos en huevos de color y pan de campo rallado a mano, cubiertos de queso de vaca y jamón de pata de cerdo; acompañados de finos bastones de tubérculos cocidos en abundante aceite de girasol de la pampa", que al fin y al cabo no es nada más que una querida y conocida Napo de tenera con fritas y nosotros no nos vamos a dar cuenta.

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miércoles, 12 de septiembre de 2007

Es año nuevo o no?

No, no va a cambiar el año que figure en las entradas del cine que compremos ni en los cheques que se firmen.
La fecha de vencimiento del yogur que se compre en los próximos días va a tener el mismo destino que hasta hoy y seguramente no veamos gente tirando cohetes ni canales de televisión haciendo la cuenta regresiva a las 12 de la noche.

Sin embargo, algo pasa hoy a la noche. Empieza un año nuevo.


Es más difícil percibir el cambio, porque a diferencia del 31 de Diciembre, esta vez el "click" es interno, personal, íntimo.

Cada uno siente a su manera el comienzo de un año y el final del anterior. Algunos solo se acuerdan porque no van a laburar el jueves, otros vuelven a probar el guefilte fish después de mucho tiempo y no faltará quien note en algún momento de la noche que está toda la familia reunida pero no es el cumpleaños de nadie.

Sea cual sea la manera que Ud., amigo lector, tenga de "sentir" que empieza un nuevo año, le deseo de todo corazón que lo comience y lo recorra de la mejor manera: reunido y rodeado de seres queridos y amigos, encaminándose a que se le cumplan todos los deseos que anhele con las copas en alto y que sea una excusa para volver a ajustar el timón, ponernos un objetivo delante y construir día a día lo que haga falta para alcanzar ese horizonte.




ROSH HA SHANÁ


Beso con abrazo para todos y a no comer como cerdos que después hay que salir corriendo a buscar una Buscapina y nunca hay una a mano (consejo de ex-gordito)


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Un rebelde sin causa?

Ni en pedo. No soy un rebelde. No fumo, no tomo alcohol, trabajo con saco y corbata y no tengo ni una sola rasta. Pero algo tengo que hacer, para tratar de convertir este mundo en algo un poco más caótico.
Mi pequeñísimo aporte consiste en lo siguiente:

  • Los viernes no me afeito (el resto de los días de la semana sí, pero desde el viernes hasta el lunes, no).
  • Tengo un blog.
  • Solo miro los realitys shows que nadie mira.
  • Le saco las frutas secas al pan dulce.
  • Dejo menos propina en los lugares caros que en los más baratos.
  • Uso jean negro con zapatillas blancas.
  • Como manzana con cáscara.
  • Me tomo el jugo de la ensalada de frutas directamente de la compotera esté donde esté (nada de andar jugueteando con la cucharita).

Es triste... pero es lo que hay.

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lunes, 10 de septiembre de 2007

La culpa es toda nuestra

No sé si el problema es que soy judío o que, pero me considero un ser humano con tendencia culpógena. Esto no es algo que se pueda tratar, pero tampoco es tan grave que acaso me vaya a quitar la vida arrojándome a las vías de un subte.

Los distintos tipos de síntomas del culposo, pueden catalogarse de diversas maneras, dependiendo del ámbito donde se corporice esa culpa.

Si cuando se olvida del cumpleaños de un amigo/ser querido y al llamarlo al otro día Ud. comienza la comunicación con un "me quiero matar, te pido mil disculpas pero..." entonces pertenece a la categoría Culposo-suicida.

Si cuando está comiendo en un restaurant y alguien pasa pidiendo comida o alguna moneda Ud. piensa "que injusta la vida, yo comiendo lomo al champignon con papas a la crema y de postre ya le puse el ojo a ese volcán de chocolate... mientras otros no tienen nada", la categoría para encuadrarlo sería la de Culposo-glotón.

La categoría conocida como Culposo-social, incluye a aquellos que cuando se organiza un plan para ir a algún lado con amigos, mete tímidamente una propuesta que sabe que a alguno no le gusta o alguno no puede y al lograr su objetivo remata con un "pobre... que lástima que no pudo venir". NOTA: Esta categoría también se conoce como Culposo-sorete.

La culpa por excelencia, es la del Culposo-lúdico: esta categoría corresponde a quienes dudan mil veces antes de consultar las respuestas a un crucigrama o a un autodefinido en la última hoja de una revista de juegos... pero al final sucumben ante la tentación pero se angustian por no poder resolverlos solitos... es que no es fácil. Te preguntan cada cosa!


Y Ud., qué culpa quiere tener hoy?

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jueves, 6 de septiembre de 2007

No hace falta, eh...

Yo vivo en un edificio que tiene ascensor. Eso es bueno, porque tiene 14 pisos y sin ascensor sería un poco complicada la vida. No imposible, pero sí complicada.
Vivo acá hace mucho tiempo (toda una vida para ser exactos) pero nunca me hice amigo de nadie. Entonces, por qué la gente me saluda y me habla cuando viajamos en ascensor?

Los taxistas son tipos que te hablan aunque vos no quieras, porque como es SU auto, ellos son los que deciden si se habla o no se habla. También eligen de qué se habla y entre las opciónes siempre los temas son los mismos: fútbol, política, clima, tráfico, autos y/o filosofía (frases del estilo "la vida es así, pibe").
Entiendo a los taxistas, porque de última son tipos que se pasan el día medio solos, cuando alguien cae a su taxi sienten que uno los está visitando en su lugar de laburo entonces alguno podría considerarnos casi-casi sus amigos... Que te hable un taxista zafa....

Pero que te hable una vieja en el ascensor, sea la hora que sea, sin importar si el ascensor sube o baja e ignorando la urgencia que uno puede tener para bajarse de ese aparato; eso sí que no.




Tampoco es que sea SU ascensor, Señora.

Por qué no le habla a la cajera del supermercado o al portero? La cajera no puede ir a ningún lado, es la víctima perfecta.

Yo solo tuve la desgracia de caer en el mismo ascensor que Usted.... no es mi culpa!

Si pudiera subir por escalera lo haría, le juro.... no quiero que me pregunte cómo anda mi mamá, que me diga que estoy grandecito, que me conocía desde que era así chiquitito ni que se queje de la humedad.

Señora, si Ud. lee esta pequeña confesión, sepa lo siguiente: a la mañana, cuando me encuentra en el ascensor y éste está bajando, seguro que tengo mal aliento y más que seguro estoy llegando tarde a algún lado. Ergo, no quiero que me de charla ni que me haga tenerle la puerta abierta hasta que termine su última frase

Por otro lado, cuando nos crucemos a la nochecita subiendo en ascensor y me vea cara de cansado, no solo tengo ganas de quedarme en calzones en mi casa sino que seguramente estoy a punto de rajarme algún que otro gasesito: si me entretiene, soy capaz de hacer las 2 cosas ahí, en la puerta del ascensor.

No hace falta, Sra. Podemos convivir 3 pisos de ascensor sin dirigirnos la palabra. Y no se preocupe que nadie se va a sentir ofendido.

Es más, voy a estar agradecido... y quién le dice, a lo mejor algún día yo le saco charla a Ud.

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miércoles, 5 de septiembre de 2007

Todos somos: Médicos

No solamente todos somos médicos, sino que a diferencia de aquellos que malgastaron gran parte de su vida yendo a las mal llamadas Universidades especializadas, los que somos Médicos natos, tenemos todas las especialidades.

Somos dermatólogos: "eso es acné, estás comiendo bien?"
Somos gastroenterólogos: "tenés acidéz?, tenés que comer menos verduras crudas y tomá un poquito de leche"
Somos flebólogos: "eso es por estar todo el día sentado"
Somos traumatólogos: "eso te hace mal a la espalda... te recomiendo unos ejercicios buenísimos"
Somos nutricionistas: "la papa engorda, tiene mucho almidón"
Somos oncólogos: "puede ser un tumor pero benigno"
Somos psiquiatras: "eso pueden ser ataques de pánico, eh"

Como se comentó en alguna otra oportunidad en este mismísimo blog (ver todos somos...) parecería ser que los argentinos tenemos un problemita y nos creemos que las cosas son mágicas y cualquiera puede ser astronauta, meteorólogo, médico, analista de sistemas o hasta presidente.

En el caso de la medicina, todos reducimos la relación entre síntomas y tratamiento a la clásica lógica que siempre soluciona nuestros problemas: Si P, entonces Q.

P: Le duele abajo a la derecha de la panza
Q: Apendicites

P: Le duelen las tetas y siente retorcijones
Q: A punto de indisponerse

P: Dolor de espalda baja y/o contractura lumbar
Q: Hernia de disco


Es increíble, pero les propongo el siguiente método de comprobación infalible, que solo consta de 2 pasos:
1. Juntarse con mucha gente o elegir la oportunidad de tener a la vista al menos a 10 persoans
2. Elijan una dolencia cualquiera. Puede ser dolor de frente, tirón en la pierna, dolor de panza muy agudo, la que quieran

Listo. En pocos minutos, acudirán a Uds. todas las soluciones que la medicina moderna tiene para ofrecernos, en forma de tías, amigos, conocidos o incluso transeúntes anónimos que opinarán si hay que tomar una aspirina, recostarse un poco, levantar las piernas, tomar azúcar o si conviene sentarse y hacer fuerza con la cabeza para arriba mientras alguien hace fuerza para abajo (esto último es realmente increíble. Nunca en mi vida vi un médico que hiciera esto...)


Yo entiendo que todos querrámos ayudar, pero pará un poquito. Si me ves por la calle y me caigo el piso agarrándome el corazón y al grito de "me duele mucho, me muero, me muero", no me mires con cara de intelectual y me digas "mmm... puede ser un infarto, eh".

Llamá a una ambulancia, la puta que te parió !!!!



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domingo, 2 de septiembre de 2007

Estoy en tus manos, joven manos de tijera

En mi vida, he visitado distintos tipos de peluquerías que podría encasillar en 2 simples categorías:
a) Peluquerías de Barrio
b) Peluquerías "con onda"

Cada una de las categorías tiene sus particularidades, pero las 2 comparten un detalle: son un lugar al que no me gusta ir. Me siento incómodo como casi no me siento en ningún otro lado.

Nervios, miedo, transpiración, paranoia, arrepentimiento... entrar (y salir) de una peluquería, no es nada fácil pero por sobre todas las cosas no es una experiencia agradable. Lo estiro lo máximo posible: cuando a la mañana me baño y tengo el pelo mojadito digo "esto zafa, no hace falta cortarse" pero a las 2 horas es un nido de caranchos y digo "hay que cortarse ya".
Pero como al otro día empieza de nuevo... hasta que llega EL DIA. Ese día en el que a la mañana ya no opino que sea salvable la situación... entonces inmediatamente (10 días después, masomenos) me estoy cortando el pelo.
La transición de pasar de peluquerías "A" a peluquerías "B", se dió en mi caso con el tiempo pero fue un hecho casi irremediable: La globalización hizo que empezaran a aperecer más peluquerías "B" y de a poco fueron desapareciendo las peluquerías "A".
Sin embargo, lo disfruté. Sufría muchísimo el día en el que tenía que entrar a una peluquería de barrio y con la aparición de las peluquerías "con onda" pensé que todo iba a ser mejor. No. Otro fracaso del malentendido progreso.

Ya desde chico, lidiaba con algunos problemas capilares: el pelo no me crece para abajo, me crece para afuera. Entonces, a medida que pasaban los días tenía más pelo alrededor de la cabeza, pero no me llegaba cada vez hasta más abajo... raro, no?.
Además, de chico tuve mucho piojo. (Sí, mi infancia fue muy jodida, Nopucid, vinagre, curanderas... duro, eh).
Principalmente estos 2 hechos concluían en que las visitas a la peluquería (clase "A") eran cada vez más frecuentes, y el resultado era siempre el mismo: salía rapadito, rapadito. Era obvio que no iba a la colimba, el sucio tenía piojos.

Cuando pasó un poco el tiempo, dejé de tener piojos como si fuera un cartonero roñoso y pasé a poder elegir entre otros estilos capilares. Igual, al pedo: siempre me termiba cortando igual, rapadito.

Por eso era un karma para mí la peluquería... nunca salía con lo que yo quería.
Recuerdo la única vez, en la que entré a la peluquería y ví sentado a la víctima anterior de ese carnicero y dije "Así! me quiero cortar así!!!".
"No podés, nene... vos no tenés el pelo crespo..." (Es el día de hoy que sé lo que es el pelo crespo)
"Lo de siempre entonces..." le contesté con cara de puchero.

En definitiva todos los meses era lo mismo: el pelo se ponía rebelde, íbamos a la peluquería de barrio más barata posible y el boludo salía con el pelo cortito, como si fuera un testículo con incipiente pelusa.


Hasta que aparecieron las peluquerías de clase "B".
"Ahhh... ahora la cosa tiene que cambiar", me dije. Esta tenía que ser mi oportunidad.

Ya no existe más el viejo peluquero que atiende con mangas de camisa arremangada y pantalón de vestir. Ahora tienen uniformes que son como de enfermeros pero color negro con fucsia...
Las luces ténues de antaño pasaron a ser tubos fluorescentes... parece que la suerte está de mi lado y ahora nunca más voy a volver a sufrir.

No. No fue así.

Las peluquerías modernas son casi como un maxikiosco de esos que tienen locutorio, fotocopias, panchos, juguetes de peluche, anteojos, chicles y sandwiches de miga.
Ya no son más para cortarse el pelo solamente... también uno se puede hacer color, las manos, los pies, cavado, 1/2 pierna y otro montón de pelotudeces que ni siquiera sé que son, pero que día a día inundan las vidrieras y confunden el intercambio inicial entre recepcionista y cliente (he aquí otra novedad: en las peluquerías "B" HAY RECEPCIONISTAS!!!)

Entonces la primer pregunta obligada es "te vas a cortar?".
Claro que sí... o acaso venden pollos al spiedo en este lugar, carajo?

Y después arranca el martirio: ya no es uno solo el victimario, a la manera de los restaurantes americanos que en vez de un mozo hay mozoS "especializados": uno que trae la bebida, otro que retira las cartas, otro que trae el pan, ninguno que trae el hielo y todos que reclaman la propina; ahora hay uno que te lava el pelo, otro que te pone la bata alrededor del cuello y recién hay otro que te va a cortar y otro que barre... por eso cuestan 40 pesos en vez de 10: hay 10 tipos más que antes.

Hasta que llega el momento de sentarse frente al peluquero y empiezan los conocidos nuevos-viejos problemas

"Cómo te vas a cortar?", pregunta él

Cómo, que "cómo me voy a cortar"???? Primero que nada, no me voy a cortar solo.. me vas cortar vos. Segundo, no sé como explicártelo... sé que quiero un poco más cortito de acá atrás, un poco más largo el flequillo y la oreja descubierta y la patilla no muy gruesa.

Entonces, empieza un momento dificilísimo, donde el tipo empieza a cortar COMO SE LE CANTA y haga lo que haga yo no voy a estar contento ni satisfecho y voy a sentir que tiré 40 pesos a la basura. Me pone el espejo en la nuca, le digo todo que sí y chau... si ya estoy perdido. O me lo vas a dejar más largo ahora ???

Pero claro, no me voy a dar cuenta ahí en la peluquería: si me diera cuenta en el momento lo solucionamos, de última me rapo. Pero noooo.... Cuando salgo de la peluquería me siento el tipo más ganador de todos... el problema es a la otra cuadra, al cruzar el primer espejo o ni bien me baño y trato de repetir eso de mover un poco los dedos para arriba, untarse gel en la yema de los dedos como si fuera no sé qué y hacer magia en un corte de pelo que es una mierda, pero que los tipos te lo hacen quedar 10 puntos pero solo por un ratito...

No sé qué voy a hacer, no sé cómo se soluciona esto, no sé cómo se lucha contra este flagelo y mientras tanto seguiré siendo una más de las víctimas casi silenciosas.

Lo único que aprendí, es no cortarse el pelo al mediodía, en una escapada de la oficina: volver de almorzar con el pelo corto, es una vergonzosa situación casi irremontable.

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jueves, 23 de agosto de 2007

Un mundo cada 9 minutos

El ser humano, en su afan de conquistar el mundo, inventó muchísimos dispositivos que en mayor o menor medida nos hacen la vida más agradable, más fácil, más duradera y/o más entretenida.

Pero solo hay uno, por sobre todos los demás, que hace que el mismo hombre experimente una sensación que hasta entonces solo otro ser humano podía hacerle sentir...

No, no me refiero a una muñeca inflable. Tampoco hablo de un consolador ni de una sillón para hacer masajes. Me refiero al botón más fantástico que uno puede tener a la mano: el snooze.

Para los que no estén familiriazidos con el término o simplemente no lo recuerden, una pequeña ayudita: el snooze es ese botón, que cuando el despertador empieza a hacer todo lo posible para que abandonemos nuestra cómoda y confortable estadía en la cama para hacerle lugar en nuestro día a las obligaciones cotidianas, uno empieza a buscar desesperado para que haga justicia por nosotros.


Ante la arbitraria dictadura del despertador, el snooze es quien negocia por nosotros unos nueve minutos más de descanso que solo podrán ser interrumpidos por otro salvaje golpe de ese engendro del demonio en forma de radio-reloj.

Pero quién nos quita lo bailado? Todos sabemos que en nueve minutos el sueño se termina y la pelea vuelve a empezar, pero si desarrollamos la técnica de la manera adecuada, lograremos que esos escasísimos 540 segundos de sueño sean más profundos que las últimas 7 horas que pasamos acostados.

Es cierto, no todo es de a 9 minutos en el mundo de los snooze. Hay quienes lo tienen de 10, otros de 8 y hasta conocí a una persona que lo tenía configurable. Esto último entiendo que puede ser una ventaja para alguien que recién comienza en el mundo del despertador con snooze y todavía no tiene el timing necesario: de otra manera, el cuerpo le pediría a gritos que lo ajuste en 9 exactos minutos.

Cuando no existía el snooze (o incluso ahora, los días donde la luz escasea o preferimos el irremplazable calor humano), hay pocas cosas tan agradables como que alguien se apiede de nosotros y nos conceda los "5 minutos más..." que rogamos entre sueños, mal aliento y peditos de sábana.
Todos sabemos que esos 5 minutos no son exactos, siempre terminan siendo casi 10 y nos van a obligar a apurar el baño, la afeitada, la lectura del diario viejo en el inodoro, la tostada o el café con leche que venga después... Pero quien se puede resistir a cambiar una levantada violenta después de estar tirado horas y horas en posición horizontal y con el cerebro apagado, por un precalentamiento y un aterrizaje suavizado... unas palabritas, una frase ensayada una y mil veces que solo es el poner en marcha el motor para levantar el cuerpo y arrancar "5 minutos" después.

Existen diferentes maneras de usar el snooze, todas ellas catalogadas según la cantidad de veces que se lo apriete:
- Hay quienes ajustan la hora del despertador 9 minutos antes del horario que se quieren levantar, de manera de levantarse al segundo llamado del dictador con números rojos de ocho segmentos. Categoría conocida como mono-snoozeadora u homo-snoozeadora (homo, porque solo los putitos usan este método)

- En segundo lugar, se encuentran quienes admiten que disfrutan remolonear una media hora en la cama, entonces ajusta el reloj de manera que más o menos les regale ese tiempo (alrededor de unas 3 veces de snooze). Esta categoría se conoce como tricota, y fue descubierta por el científico alemán Gert Mittring

- La última de las categorías, conocida por su nombre en francés mimport trêe soret (en español no me importa mucho), se refiere a quienes ponen el despertador un rato antes del horario de levantada ideal, pero apagan el snooze una cantidad indefinida de veces. Yo, por ejemplo.

Tengo medido exactamente cuánto me lleva realizar cada una de las tarea que realizo desde que me levanto hasta que llego a la oficina (esto será seguramente materia de otra reflexión...) y sé que tengo que abandonar la cama una hora antes del horario en que quiero estar sentado en mi escritorio. Ni un minuto más, ni un minuto menos. Me levanto 8.27, estoy sentado 9.27 y así.
Entonces, pongo invariablemente el despertador a las 7:00 am. Por las dudas, refuerzo con el celular a las 7:15 am (en algún momento iban los 2 al mismo tiempo, pero me ponía los nervios de punta no saber cuál tenía que apagar).
Apago intermitentemente el despertador y el celular hasta más o menos las 8 y media.
Sí, Sres., snoozeo durante más de una hora...

Estoy enviciado.
Lo reconozco.
Busco desesperadamente un grupo de autoayuda para adictos al snooze.
Es el mejor botón del mundo (junto con el de "canal anterior" del control remoto... próximamente en este blog)

Esta manía, me llevó a pensar en cómo sería el snooze ideal y creo que éste sería uno que vaya decreciendo el tiempo entre despertada y despertada de manera lineal, hasta hacer imposible no despertarse.
Empezaría por media hora.
Pongo el despertador, suena, snoozeo y por media hora no me molesta nadie.
Un sueño de media horita. Casi una siesta.
Pero cuando vuelve a sonar y lo vuelvo a snoozear, pasan solo 20' hasta la próxima despertada.

Otra siesta y esta vez el despertador se apago por solo un cuarto de hora...
Es cada vez más difícil conciliar un sueño profundo, pero con gran esfuerzo se logra.

Otra vez el demonio hecho programa de radio y el snooze que detiene el ruido por solamente 10 minutos.
Será que el mundo se detuvo por esos 10 minutos o acaso solamente se silenció y se le volvió a subir el volúmen un rato después?

Sea como sea, el snooze cada vez tiene menos eficacia y esta vez logra solo 5 minutos de paz.

Suena la radio.
La temperatura, un llamado de algún Anibal de Florencia Varela y esta vez el snooze que no obedece.

El despertador ya no se puede apagar.
Este cuerpecito está destinado a abandonar la cama y encargarse de lo que toque un día más de esta vida.


Por supuesto que el día va a ser una reverenda cagada.
Estuve peleando con el despertador del orto y ese snooze desquiciado por más de una hora... con qué humor querés que me levante, che?!?!?!
Con el peor, claro!!!


Vieron que no es fácil este tema.
Entiendo que los 9 minutos habrán surgido de algún tratado internacional como el de Kioto, el de Tokio o el de Okito.
Sea cual sea el convenio que le dio origen al número mágico, yo seguiré haciendo lo que mejor sé hacer: poner el despertador a las 7, para despertarme a las 7.30, snoozear hasta las 8.15 y preguntarme hasta las 8.30 "me baño ó me lavo un poco el pelo y duermo 10 minutitos más?"

Recomiendo este otro blog, para seguir el tema (only in English, sorry!)
Y esto (en español..)

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