viernes, 8 de mayo de 2009

Visitas inesperadas

Me llamó la atención cruzarlo en el baño del segundo piso, porque él no es del segundo piso.
Cuando lo vi con un libro o cuaderno en la mano, supuse que su visita no era solo para utilizar las instalaciones que se hubieran abarratodo en el otro piso, sino algo más relacionado con su trabajo.

Entró al cubículo (libro en mano) .
Se escucharon inmediatamente los ruidos que se escucharon acelerando mi huida.

Ahí confirmé que para algunos éste es sin dudas su segundo hogar.

1 comentario:

madamelulu dijo...

yo pondría un cartel que dijera: Visitantes ruidosos abstenerse.