jueves, 11 de junio de 2009

Yo, donante

Siempre que alguien lo necesita, dono sangre.

Los familiares de la gente para la que doné siempre resultó muy agradecida.
Me han llamado con lágrimas y hasta me han ofrecido dinero en retribución.

Una vez mi mamá lo necesitó y no me di cuenta que tan importante era.
Agradecimos a los voluntarios, claro, pero como en mi familia todos fueron donantes mientras pudieron, no nos llamó taaanto la atención.

He descubierto que no es un hecho tan común, casi nadie lo hace y para quienes tienen que conseguir donantes siempre se les hace dificil.

Yo, cada vez que voy, me siento muy bien conmigo mismo.
Y me dura la emoción...

3 comentarios:

madamelulu dijo...

yo también soy una donante a repetición y creo que es energizante donar sangre

Anónimo dijo...

No te hagas el machito... sos de lo que sos lo usan de excusa para cuando cometen de error o para sacar ventaja.
Ejemplo... asiento delantero del colectivo o sentado en el subte: señor me dejaría sentar, pregunta una anciana. Disculpe, vengo de donar sangre, contesta ud. A discúlpeme usted, dice la anciana.
No sea caradura, déle el asiento!

Dos dijo...

Hace mucho, cuando mi vieja necesito sangre la gente amiga se vino al Hospital de Clinicas, a hacer una fila del orto en un lugar del orto. Desde entonces, sacando periodos post tatuajes, me da mucho placer donar.