miércoles, 30 de septiembre de 2009

El que se quema con leche, ve a la vaca y llora

Yo sé que el flan que se quemó fue un accidente, producido en enorme medida por esa olla de mierda (que por cierto ya fue reemplazada).

Sin embargo, no puedo evitar sentir olor a quemado cada vez que empiezo a calentar la leche... es como un trauma que me quedó.

Me pasa lo mismo cuando preparo acelga a la crema, porque una vez me quedó demasiado salada. La prueba con desconfianza y para mí siempre queda mal.


Junto un trauma más y saco turno en un psicólogo gastronómico.

2 comentarios:

La otra de mí dijo...

cómo será un psicólogo gastronómico? seguro que atiende con delantal y cuchillos afilados y en vez de divan lo hace acostarse en la mesada.

LeO dijo...

eso parece más bien el comienzo de una película de terror de bajo presupuesto... o de una porno de similares características