martes, 17 de noviembre de 2009

MBA Nescafé University

Se me deben reconocer ciertas habilidades en relación a la máquina de café, que solo el tedio, el embole y la creciente úlcera gástrica han sabido alimentar, a saber:

  • Si quiero sólo leche caliente, utilizo el método cafecitus interruptus: saco el vasito justo justo después de que la máquina vierte la leche y (en el mejor de los casos) lo reemplazo por un vaso "muleto" que se llenará solamente de café y después se tira a la basura por horrible. Esta operación se puede repetir más de una vez, hasta obtener la cantidad láctea requerida. Parece sencillo, pero requiere atención, concentración y rápidos reflejos (y poca gente alrededor, claro)

  • Para solventar la desproporción abismal entre la temperatura de la bebida y la delgadez de esos vasos de mierda, hay que meterle un segundo vaso. La tesis de mi Master consta en conocer exactamente el lugar donde se debe colocar el segundo vaso para que cuando la máquina arroje el suyo para luego llenarlo de líquido elemento, el vaso-máquina caiga justito adentro del vaso auxiliar. Así parece una boludez, pero no lo es: si Ud. pone mal el vaso, se cae todo a la mierda: el vaso 1, el vaso 2, la leche, el café, la dignidad.

Si Nescafé fuera una ciudad en el Norte de Francia, todo esto sería mucho más redituable.
Lo sé, lo sé.

1 comentario:

La otra de mí dijo...

las veces que a mi se me cae la dignidad, me gusta que me la levante un francés