viernes, 21 de agosto de 2009

Mi planta de Naranja Lima

Tenemos una relación que ya me angustia, mi planta de orégano y yo.
Regalo de mi abuela a la que todo le crece, a la que todo se le pinta de verde con solo apoyarlo en un poco de tierra, parece que la extraña.

Llegó a nuestra privilegiada de rayos de sol ventana de la cocina luego de realizados los trámites aduaneros correspondientes para retirarla del depósito fiscal conocido como LA CASA DE MI MAMA. Estuvo ahí retenida durante 4 larguísimos días en los que nadie de preocupó de alimentarla ni bañarla de luz natural.


Así y todo, cuando llegó a vivir con nosotros gozaba de excelente salud.

Me preocupé fuertemente por su mantenimiento hasta el punto tal de hablar con mi abuela (tarea difícil) para que me aconsejara para que siga rebozando de salud por todos lados (la planta, no mi abuela en este caso) y cumplí al pie de la letra todos y cada uno de los tips.

Pero no, ella se empecina en cagarme la vida.

Si pasan 2 horitas que a la Srita. no se le pone agüita, se empieza a desarmar lentamente como si se derritiera con el único objetivo de hacerme quedar mal delante de los demás vecinos.

Si le pongo agua de más se empieza a pudrir como si hubiera resistido a un Tsunami y le costara mucho salir del trauma generado.


Estoy harto de que mi planta de orégano, pionera en la futura huerta a la orilla de la ventana de la cocina, sea una planta tan pero tan demandante.
Tan pero tan caprichosa.
Tan pero tan conchuda, bah.


Un día de estos voy a hacer milanesas, le voy a poner tomate cortado finito, un rico queso y cuando esté todo gratinado la voy a poner delante de la fuente y le voy a preguntar "querés terminar aromatizando estas milangas, putita?. Ah, no? Entonces portate bien, eh".

7 comentarios:

madamelulu dijo...

ajajajajajjaja como me hizo reir!

Luchin dijo...

No eres el único, mi último intento ha sido con un naranjo....ya lleva un mes con agua diaria y sol diario, pero nada, a esta altura yo creo que esta muerto.

El intento anterior fue con un bonsai, era lindo el cabrón. Un día me dió por podarlo porque las hojas le estaban saliendo muy grandes y por ahí leí que podándolos se recuperaban. La cosa es que lo podé como si fuera un soldado raso nada más entrar en la mili, al rape...peladito lo dejé. Como a la semana no recuperaba, lo puse en el balcón de mi cuarto piso. Cada día llegaba y lo mimaba, pero un día llegué y no estaba.......ese día hubo mucho viento y el pobre japonés salió volando hasta la terraza del primer piso.....me armé de valor y lo fui a buscar. Toc Toc, con cara de vergüenza y disculpas esperé al dueño de casa, el bicho pesaba casi dos kilos y creo que no es muy agradable que uno de esos te caiga en la cabeza. El señor amablemente me entregó una bolsa y creo que aceptó mis disculpas. Estaba muerto como no cabía otra posibilidad, pero la caída sólo había certificado la muerte, el fin de su agonía, la que había comenzado yo tiempo atrás con las tijeras que todavía guardo por si me decido a comprar otro algún día.

Anna Cynthia dijo...

Buf!!!

yo tenía mi plantita de Salvia tan sana y olorosa en el jardín de casa.
Pero hace unos meses a mi madre no se le ocurrió otra cosa que comprarse un par de gallinas como mascotas.
Total, que como niñas de sus ojos que son, si a las gallinas les apetece alimentarse de mi planta y dejarla absolutamente deshojada, la egoista soy yo por no dejar que se alimenten!!!! Como si no hubiese más plantas!!!

Ami dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Ami dijo...

Mirá vos cómo la haraganería te puede terminar costando horas de sueño y trabajo doble...
Buscaba preguntas sobre "Mi planta de naranja lima" para hacerles mañana a mis alumnos, dado que el finde terminó y no tuve ni la menor de las voluntades de ponerme a formularlas por mi cuenta...
Y ahora acá estoy, sin una puta pregunta, leyendo hace más de una hora éste y tu otro blog, habiéndome amargado una vez porque el porcentaje de obsesividad no me daba muy normal que digamos, y otra vez más porque hubo varias de la lista que no se me ocurrieron.
Y de ahí me encontré riéndomele al monitor como una boluda porque Cristiano Ronaldo no es el que se afeita...
Me querés decir de qué mierda me disfrazo, en unas pocas horas, cuando tenga a un montón de pendejos esperando las putas preguntas sobre la novela con las que los estuve amenazando durante días??
Me cagaste la semana, flaco.

LeO dijo...

Ami, le pido mil disculpas... por qué no lo cambia por una prueba sorpresa y listo?

Ami dijo...

Disculpado. Las risas lo valieron y la clase no salió tan mal...