jueves, 13 de agosto de 2009

"Vientos de guerra comienzan a soplar"




En los últimos 10 días recibí al menos 4 codazos fuertes, 3 leves, me despertaron 5 veces con un tapado en la cabeza o me pegaron con una bolsa sin querer cuando la apoyaban en el piso.

La guerra antre los que viajamos sentados y los que viajan parados en el subte, está oficialmente declarada.

Hasta ahora esta rivalidad se limitaba a miradas de odio por no haber llegado a conseguir asiento y cancheras muecas de respuesta diciendo "pobrecito... vas a tener que ir parado todo el viaje..."

Ahora, la cosa pasó a mayores: los que viajan parados, a pesar del amor que parece reinar entre ellos que andan todos apoyándose, tienen odio en su interior y hacen todo lo posible para que a pesar de que uno tiene asiento, no lo pueda disfrutar y la pase tan mal como ellos.
Dentro las técnicas más violentas se incluye coordinar con viejitas o embarazadas para que se suban a las estaciones cuando uno se duerme o está lleno de cosas. Si uno no se levanta, quién es el que grita "Un asiento para la Sra., POR FAVOOOOOR"?. Un paradito, claramente.

Si ven que estás conversando con alguien sentado enfrente, se paran justo en el medio para que no lo puedas hacer y algo parecido pasa cuando uno sabe en qué estación bajarse.

Cuando uno anda medio despistado y no sabe si faltan 3 ó 10 estaciones para la que busca, los parados se ponen en una posición especial que imposibilita que uno lea los carteles y se corren cuando el tren abandona la estación.


Están muy hijos de puta estos muchachos, esto no va a terminar bien.

Los que viajamos sentados somos unos santos, obvio.

1 comentario:

madamelulu dijo...

el que viaja entado podría invitar a alguien a que sentara en su rodillas y así disminuir la cantidad de resentidos