jueves, 13 de agosto de 2009

Todos somos: decoradores de interiores

La proliferación innecesaria de revistas del ramo (Living a la cabeza, con sus tapas engañosas y contenidos inútiles y fantasiosos) convirtió a cualquier boluda con ínfulas de artista en una diseñadora de interiores.

Ya no son minitas que ponen en su casa un cuadro espantoso con un marco de mierda que encima no pega con nada. Ahora, además de esa manía que aún no abandonaron, tienen una justificación teórica para dichas aberraciones.

Una mesa de vidrio en el medio de un living antiguo y de madera oscura "hace más liviano el ambiente", si tiran 3 almohadones roñosos al costado del sillón es "para dar continuidad de espacio" y si dejan una pared sin revoque es "un detalle para evitar la simetría"

Paremos con esta pelotudez, por favor.

El próximo que me habla de "pensar el espacio como un todo", "buscar luminosidad sin perder intimidad" y "definir líneas que acompañan", le doy un boleo en el orto.

1 comentario:

madamelulu dijo...

ay no sea así, yo quería decorar mi blog