martes, 21 de julio de 2009

De dónde salen los paraguas?

No sabría donde comprar un paraguas.

Cuando llueve, la Plaza de Mayo y sus alrededores se llenan de vendedores de paraguas como seguramente fue aquel 25 de Mayo durante la gesta patriótica (diga lo que diga Felipe Piña).
Y si no llueve y me quiero comprar uno para cuando llueva?

Entre bolitas de gel para plantas carnívoras, sahumerios de la India made in China y fuentes Pirex baratísimas de dudosa procedencia, en los locales de todo x 2 pesos también hay algún desplegable oriental con forma de pequeña sombrilla.
Pero me niego a pensar que son los únicos lugares y momentos donde uno podría comprarse un paraguas.
Y si no quiero comprar uno berreta?

De dónde salen los paraguas con "marca"? Hoy vi a un tipo con paraguas de Audi?
De dónde lo sacó??? Me vas a decir que le vino con el auto?

Hay cosas que no entiendo de este país...

3 comentarios:

Luchin dijo...

Un paraguas. Odio los paraguas, aunque a veces he de reconocer que me han hecho falta.
Por lo mismo nunca he planificado la compra de un paraguas porque me parecen muy caros.......claro, hasta que vas con tu pareja, el pelo de las mujeres no puede recibir la lluvia directamente............entonces un día me tocó una lluvia con ella y no llevaba su paraguas, compramos uno en un negocio de chinos, ¿cómo mierda se dice paraguas en chino?, no importa, dos euros nos costó, claro nos duró una sola lluvia....

Pero sigo invicto, todavía no me compro mi paraguas.

Al caso vienen dos historias, la del temucano (cantautor chileno) que en su canción "Los Inventos", comenta sobre el paraguas:

****
El paraguas, por ejemplo,
algún señor lo inventó
para sacarlo a la calle
casi junto con el sol.

Y se le toca la suerte
de andar, con él, cuando llueve,
debe subirse, usted, a un micro
para que allí se le quede.

Esa es la forma. mi amigo,
esa es la forma correcta,
hay que perder el paraguas
porque putas que molesta.

Gotea como allá afuera,
no cabe en ninguna parte,
y hasta el asunto, ese, del mango
resulta desagradable.

Ahora, si me permite,
quisiera darle un consejo,
no salga nunca a la calle
con paraguas, cuando hay viento.
****

Y la segunda esta historia que evoca esa sana envidia que tenemos casi todos los hombres

http://www.youtube.com/watch?v=bBI6F1b_YD0

madamelulu dijo...

ese señor se lo debe haber comprado a una promotora de audi mientras le miraba el overall ajustado.
en alguna casa de valijas venden paraguas con mango de madera elegantes para viejos chotos.

Marcelo Kohan dijo...

http://www.paragueriavictor.com.ar/

El que no encuentra, es porque no busca!

PARAGÜERÍA VÍCTOR

La historia de la Paragüería Víctor está íntimamente ligada a la historia de Don Elías Fernández Pato, quién dejó en 1949 su Galicia natal rumbo al Nuevo mundo.

El 16 de enero de 1950, llegó al puerto de Buenos Aires con una carta de intención de trabajo en la Bodega Peñaflor, de la cual la familia Tesouro era distribuidora y amiga a su vez de su familia en España. También traía una carta de reclamo de su tío José Antonio Gómez, ambos requisitos eran necesarios en aquella época para obtener la categoría de Inmigrante y poder trabajar en La Argentina.

Grande fue su sorpresa al llegar y enterarse que su tío había muerto, por suerte su primo - que era unos años mayor - pudo hacerse cargo de él y, obtener su tutela.

En un principio vivió en Barracas, Santa Magdalena y Australia y, contra todo lo previsto comenzó a trabajar en la entonces Papelera Argentina en Bernal.

Cinco años más tarde inducido por sus primos que eran paragüeros ambulantes se inició en la profesión, durante unas vacaciones. En abril de 1955 renunció a su trabajo y se dedicó de lleno a los paraguas.

Durante dos años fue paragüero ambulante, en Ensenada y Berisso, al grito de “paragüero…” atraía a sus clientes, cuenta que hasta había un loro, que repetía su voceo.

En 1957 se casó con Haydee Lidia Gómez Dopazo, hija y nieta de paragüeros y el 21 de septiembre de ese año abrió su primer negocio de compostura y venta de paraguas en Independencia 3910.

Luego se trasladó a Independencia 3709 y posteriormente a la esquina que ocupa hoy, en Independencia y Colombres, donde trabajó con su cuñado Jorge Gómez Dopazo, hasta la muerte de éste último.

En cincuenta años el negocio acompaño los vaivenes de la economía del país, con épocas de esplendor y otras de total desasosiego.

Hoy en día está a cargo del mismo su hijo Víctor, sigue restaurando paraguas y, vendiendo sombrillas, abanicos y bastones



Paragüería Víctor
Independencia 3701
Tel: + 54 (011) 4931-265
info@paragueriavictor.com.ar